El sesgo de los Oscar contra las películas de terror debería asustarnos

Bienvenido a La cola – su distracción diaria de contenido de video curado procedente de toda la web. Hoy, estamos viendo un ensayo en video que investiga por qué los Oscar no se toman en serio las películas de terror.


Dejemos una cosa clara: los Oscar tienen más puntos ciegos que un chihuahua conduciendo un semirremolque.

Y hasta cierto punto, un punto ciego aquí y allá tiene sentido: como todo arte, el cine es subjetivo. Pero el rango de esa subjetividad se reduce de manera preocupante cuando la mayoría de su grupo tiene el mismo aspecto. Y aunque la diversidad de votantes de la Academia está comenzando a cambiar para mejor, su Los prejuicios de larga data no van a revertirse de la noche a la mañana. Y una de sus aversiones más arraigadas (al menos cuando se trata de contar historias) es un rechazo categórico del género de terror.

En noventa y tres años, de quinientos cincuenta nominados, solo seis películas de terror han sido nominadas a Mejor Película. Y solo uno de esos seis (1991’s El Silencio de los inocentes) se llevó a casa el gran premio. De hecho, el sesgo de la Academia contra el género infecta a todas las categorías. Si bien el horror tiende a presumir de algunas de las actuaciones más interesantes y matizadas cada año, son rechazados una y otra vez. Asimismo, los directores polivalentes, acostumbrados a las victorias, tienden a irse a casa con las manos vacías cuando incursionan en lo macabro.

El terror tiene una larga y legendaria historia de ser barrido debajo de la alfombra. No hace falta mucha imaginación para suponer que la Academia descartaría el género con el argumento de que podría mancillar el elogiado estándar que representan los Oscar. Pero como sugiere el siguiente ensayo en video, la exclusión del horror puede decirnos mucho sobre las limitaciones de la Academia. Los votantes de los Oscar a menudo no ven más allá de las películas que promueven mensajes obvios y serios, especialmente cuando se trata de la categoría de Mejor Película.

Gran parte del poder del horror se encuentra más allá de lo literal: en un espacio pegajoso y grotesco reservado para la alegoría y la metáfora monstruosa. El terror es, por definición, una forma transgresora de contar historias: es resbaladizo y subversivo. E históricamente, tal desviación ha resultado simplemente demasiado para que la Academia la maneje.

Reloj “¿Por qué los Oscar no se toman en serio las películas de terror?“:

¿Quien hizo esto?

Este video es cortesía de la excelente gente de Mentiras piadosas, una revista obsesionada con el cine con sede en el Reino Unido. Cantante Leigh escribió y editó este video, y Adam Woodward lo produjo. Puedes seguir Mentiras piadosas en Twitter aquí. Y puedes consultar su sitio web oficial aquí. Puede suscribirse a su cuenta de YouTube aquí.

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