Explorando preguntas alucinantes sobre la realidad y los mundos virtuales a través de The Matrix

Reality+: mundos virtuales y los problemas de la filosofía.“/>
Agrandar / Los mundos virtuales pueden ser digitales, pero pueden ser tan reales y significativos como nuestro mundo físico, argumenta el filósofo David Chalmers en su nuevo libro, Reality+: mundos virtuales y los problemas de la filosofía.

Aurich Lawson | Imágenes Getty | david chalmers

Hay una escena famosa en La matriz donde Neo va a ver El Oráculo. Se encuentra con otro potencial en la sala de espera: un niño pequeño que aparentemente dobla una cuchara con la mente. Al darse cuenta de la fascinación de Neo, le dice: “No intentes doblar la cuchara. Eso es imposible. En cambio, solo trata de darte cuenta de la verdad”. ¿Y cuál es esa verdad? “No hay cuchara”, dice el niño.

La implicación es que Matrix es una ilusión, un mundo falso construido por las máquinas para mantener a los seres humanos sedados y dóciles mientras sus cuerpos sirven como baterías para alimentar Matrix. Pero, ¿y si esta suposición es incorrecta y Matrix fuera tan real como el mundo físico? En ese caso, el niño habría dicho con mayor precisión: “Trata de darte cuenta de la verdad. Hay es una cuchara, una cuchara digital”.

Ese es el argumento central de un nuevo libro, Reality+: mundos virtuales y los problemas de la filosofía, por el filósofo de la Universidad de Nueva York David Chalmers. Chalmers, nacido en Australia, es quizás mejor conocido por su desarrollo en la década de 1990 de lo que se conoce como el problema difícil de la conciencia. Cosas como la capacidad de discriminar, categorizar y reaccionar ante estímulos ambientales; la capacidad del cerebro para integrar información; y la diferencia entre la vigilia y el sueño puede explicarse identificando un mecanismo subyacente.

Agrandar / “Hay una cuchara, una cuchara digital”.

Warner Bros

Pero la subjetividad de la experiencia es cualitativamente diferente. Las emociones, el sabor de las fresas o el olor de la lavanda caen bajo la rúbrica de “problema difícil” porque son mucho más difíciles de explicar en términos físicos o biológicos. Chalmers también ha defendido el concepto de “zombis filosóficos”: duplicados físicos exactos de seres humanos que carecen de cualquier tipo de conciencia o experiencia cualitativa.

Chalmers ha estado reflexionando La matriz en lo que se refiere a la llamada hipótesis de la simulación desde que se estrenó la primera película en 1999. La productora de los Wachowski, Red Pill, había contratado a un filósofo de la Universidad de Clemson llamado Christopher Grau mientras desarrollaban la película, y le pidieron a Grau que invitara algunos de sus colegas académicos para escribir ensayos sobre La matriz para el sitio web de la película. Chalmers estuvo entre los que recibieron una invitación. Ya había estado trabajando en un artículo académico y pudo adaptar esos primeros pensamientos en un ensayo, “La matriz como metafísica”.

En ese ensayo, Chalmers desafió el tema repetido de la película de que si alguien está en Matrix, está experimentando una ilusión, un engaño elaborado, un engaño o una ficción; en otras palabras, la insistencia constante de que Matrix no es el “mundo real. “Argumenté que, sí, podríamos estar en Matrix, pero si lo estamos, sigue siendo perfectamente real”, dijo Chalmers a Ars. “Resulta que La matriz es una manera maravillosa de ilustrar un conjunto completo de ideas filosóficas”.

Realidad+ desarrolla ese argumento tecno-filosófico central con mayor detalle, entregado en una prosa engañosamente despreocupada, casi conversacional. Usos de Chalmers La matriz y otros aspectos de la cultura pop para explorar una amplia gama de ideas filosóficas profundas y alucinantes.

“Para mí, es una gran manera de hacer que muchas de estas preguntas sean muy concretas, anclándolas a escenarios reales de ciencia ficción”, dijo Chalmers, citando como ejemplo la novela de ciencia ficción de 1954 de James E. Gunn “The Unhappy Man” (más tarde incorporado en Los hacedores de alegría). La trama se refiere a una empresa llamada Hedonics Inc., que ofrece a las personas la oportunidad de trasladarse a un mundo virtual donde todo es perfecto. El protagonista de la historia rechaza esa oferta, considerando que ese mundo virtual perfecto es inferior a la realidad imperfecta. Sus temas prefiguraron los de La matriz de muchas maneras.

La matriz franquicia es que Matrix es un elaborado engaño o engaño. Solo tomando la ” píldora roja=”” puede=”” aquellos=”” atrapados=”” dentro=”” it=”” free=”” their=”” mind=”” and=”” re -enter=”” el=”” mundo.=””> La matriz franquicia es que Matrix es un elaborado engaño o engaño. Solo tomando la ” píldora roja=”” puede=”” aquellos=”” atrapados=”” dentro=”” it=”” free=”” their=”” mind=”” and=”” re -enter=”” el=”” mundo.=”” src=”https://cdn.arstechnica.net//srv/htdocs/wp-content/uploads/2021/09/matrix20-640×425.jpg” width=”640″ height= “425” srcset=”https://cdn.arstechnica.net//srv/htdocs/wp-content/uploads/2021/09/matrix20.jpg 2x”/>
Agrandar / Un tema recurrente en La matriz franquicia es que Matrix es un elaborado engaño o engaño. Solo al tomar la “píldora roja” pueden aquellos atrapados en ella liberar sus mentes y volver a entrar en el mundo “real”.

YouTube/Warner Bros.

En este libro accesible pero que invita a la reflexión, los lectores encontrarán de todo, desde la alegoría de la caverna de Platón y la hipótesis de John Wheeler, hasta cómo la mente y el cuerpo pueden interactuar en mundos virtuales, si la realidad es una estructura matemática y si podemos solo se el cerebro de Boltzmann flotando en un mundo de sueños. Chalmers también aborda cuestiones tecnocéntricas como si los teléfonos inteligentes amplían nuestras mentes, si Internet nos está volviendo inteligentes o estúpidos, la amenaza de los deepfakes y los hechos alternativos, y si puede haber una realidad objetiva en un multiverso de mundos virtuales.

“Nuestras mentes son parte de la realidad, pero hay una gran cantidad de realidad fuera de nuestras mentes”, escribe Chalmers en la introducción a Realidad+. “La realidad contiene nuestro mundo y puede contener otros. Podemos construir nuevos mundos y nuevas partes de la realidad… Puede haber partes que nunca podamos conocer. La realidad existe, independientemente de nosotros. La verdad importa. Hay verdades sobre la realidad, y podemos tratar de encontrarlas. Incluso en una era de realidades múltiples, sigo creyendo en la realidad objetiva”.

Ars se sentó con Chalmers para aprender más.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.