Antonio Ariño, profesor emérito de la Universitat de València, es galardonado por su labor investigadora y su impacto en la sociología española. El CIS destaca su contribución al análisis social y la continuidad de la excelencia académica en la institución.
El profesor emérito Antonio Ariño Villarroya, de la Universitat de València, ha sido distinguido con el Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2026, según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado este 3 de julio. El galardón, otorgado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), reconoce una carrera marcada por la investigación social y la docencia universitaria, consolidando a Ariño como una de las figuras más influyentes en el ámbito académico español.
El jurado, presidido por José Félix Tezanos, presidente del CIS, tomó la decisión por mayoría en la sesión celebrada el 9 de junio de 2026. Entre sus miembros se encuentran destacados especialistas como Silvia García Ramos, Rosario H. Sánchez Morales, Constanza Tobío Soler, Rafael Pardo Avellaneda, Luisa Carlota Solé i Puig, Almudena Moreno Mínguez, Javier de Estaban Curiel, Antonio Francisco Alaminos Chica y Capitolina Díaz Martínez, con María Asunción Garzón Martínez como secretaria sin voto. El acto de entrega del premio será anunciado próximamente.
Antonio Ariño, nacido en Allepuz (Teruel) y afincado en Valencia durante la mayor parte de su vida, ha desarrollado una extensa trayectoria en la Universitat de València. Fue catedrático y director del Departamento de Sociología y Antropología Social entre 1997 y 2003, y posteriormente ocupó el cargo de vicerrector en diferentes equipos rectorales desde 2003 hasta 2020, asumiendo diversas responsabilidades en la gestión universitaria.
Licenciado en Geografía e Historia en 1985 y doctor en Sociología en 1990, Ariño centró su tesis en el estudio de la fiesta y la sociedad valenciana contemporánea. Sus líneas de investigación abarcan la sociología de la cultura, las políticas de bienestar social y el Tercer Sector. En los últimos años, su trabajo se ha enfocado en el análisis de desastres y catástrofes, participando activamente en grupos de investigación especializados en este ámbito.
Además de su labor docente e investigadora, Ariño ha dirigido el Instituto de Ciencias Sociales y de la Cultura de la Institución Alfons el Magnànim y ha sido vicepresidente de la Federación Española de Sociología. Entre sus publicaciones destacan numerosos libros y artículos científicos, así como la dirección del Observatorio de la Participación y Condiciones de Vida de los Estudiantes Universitarios (ECoViPEU).
El reconocimiento a Ariño se suma a una larga lista de distinciones, entre las que sobresale el Premio Nacional de Investigación obtenido en 1992 por su obra "La ciudad ritual". También ha sido condecorado como Chevalier de l’Ordre des Palmes Académiques por el Gobierno de Francia en 2014, y recibió el Premio de la Crítica Literaria Valenciana 2017 en la modalidad de Ensayo y Crítica, junto a Joan Romero, por el libro "La secesión de los ricos".
Este galardón refuerza la posición de la Universitat de València como referente en el ámbito de la sociología y la ciencia política, ya que en 2025 la distinción recayó en la profesora Capitolina Díaz Martínez, también de la misma institución. La continuidad de estos reconocimientos evidencia la solidez del trabajo académico desarrollado en Valencia.
El Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política, convocado anualmente por el CIS, tiene como objetivo impulsar la investigación social aplicada en España, de acuerdo con la normativa vigente. La composición del jurado y el proceso de selección buscan garantizar la transparencia y el rigor en la elección de los galardonados.
En el contexto de la vida universitaria y la participación ciudadana, la relevancia de figuras como Ariño se suma a otros procesos de reconocimiento institucional, como el respaldo ciudadano a David Bondia para continuar como Síndic de Barcelona, reflejado en la reciente consulta popular y la decisión pendiente del Pleno municipal, según se recoge en este análisis sobre la participación en cargos públicos.
El caso de Antonio Ariño ilustra la importancia de la investigación social en la comprensión de los cambios culturales y estructurales en España. La sociología y la ciencia política desempeñan un papel clave en el análisis de fenómenos sociales complejos, desde la gestión de desastres hasta la evolución de las políticas de bienestar. El reconocimiento a investigadores como Ariño contribuye a visibilizar la labor académica y su impacto en la sociedad, reforzando el vínculo entre universidad y entorno social. La Universitat de València, con una tradición centenaria, mantiene así su compromiso con la excelencia y la innovación en las ciencias sociales.