Residentes de Toledo exigen AP-41 gratuita por la saturación de la A-42. Alcaldes de municipios de Toledo y usuarios de la A-42 exigen eliminar el peaje de la AP-41. La carretera saturada bloquea el tráfico a diario, mientras que la alternativa de pago permanece casi vacía. Las autoridades buscan una solución.
En los municipios de Toledo situados a lo largo de la carretera A-42, aumenta la presión sobre las autoridades: vecinos y alcaldes exigen la eliminación inmediata del peaje en la autopista paralela AP-41. El motivo son los atascos diarios en la A-42, donde el tráfico entre Madrid y Toledo alcanza los 90.000 vehículos al día, mientras que la autopista de peaje alternativa permanece prácticamente vacía. Según el Ministerio de Transportes, en 2025 se registraron menos de 3.000 coches diarios en la AP-41, a pesar de que el Estado compró la vía en 2019.
El alcalde de Illescas, José Manuel Tofiño, considera que liberar el peaje de la AP-41 es la forma más rápida y económica de descongestionar la A-42. Subraya que la comarca de La Sagra sigue creciendo gracias a la logística y la migración desde Madrid, y que la infraestructura actual no soporta el volumen de tráfico. Según él, las solicitudes al ministerio y a SEITT para eliminar el peaje no han recibido respuesta, y los conductores pierden hasta una hora diaria en los atascos.
Usuarios de la A-42, como Rubén Sardón y Juan Alberto Blázquez, señalan que se ven obligados a pagar por un corto tramo de la AP-41 o buscar rutas alternativas por carreteras regionales y trenes de cercanías. Además, la supresión nocturna del peaje en la AP-41, de medianoche a seis de la mañana, no resuelve el problema: en esas horas el tráfico es mínimo y la mayor demanda se produce en las franjas de mañana y tarde.
Las autoridades locales y los vecinos exigen no solo la liberalización total de la AP-41, sino también la restitución de los descuentos anteriormente suprimidos, la extensión de la red de Cercanías hasta Illescas y el aumento de la frecuencia de autobuses entre Madrid y Toledo. Según Tofino, los proyectos para construir un tercer carril en la A-42 siguen en fase de debate y las medidas concretas se retrasan. También propone permitir el paso gratuito de autobuses y establecer beneficios para los camiones con destino a los centros logísticos de Illescas, con el fin de aliviar la carga sobre la vía principal.
Como argumento, las autoridades de Toledo mencionan el caso de Alicante, donde la supresión del peaje en el tramo de la AP-7 permitió descongestionar la saturada A-70. Las autoridades de Castilla-La Mancha insisten en la urgente ampliación de la A-42 y señalan que los antiguos descuentos en la AP-41 eran demasiado limitados y no resultaron efectivos. El Ministerio de Transportes, según Tofino, alude a restricciones vinculadas al uso de fondos europeos para la construcción de la autopista y por ahora no confirma planes para eliminar el peaje.
La situación del transporte en la región de Toledo recuerda a las recientes medidas en Madrid, donde las autoridades se vieron obligadas a ofrecer transporte público gratuito y limitar la circulación durante eventos multitudinarios. Según la experiencia de la capital, estos pasos pueden reducir temporalmente la carga sobre las carreteras, pero requieren un enfoque integral — más detalles en el artículo sobre las restricciones al transporte en Madrid.
Para referencia: la AP-41 es una de las autopistas de peaje menos utilizadas de España y su mantenimiento genera pérdidas para el presupuesto cada año. El coste del trayecto entre Toledo y Madrid es de 5,30 euros por sentido, y en 2026 las tarifas subirán nuevamente un 2%. En los últimos años, el Ministerio de Transportes ha invertido millones de euros en la reparación del firme y la renovación de la señalización en la AP-41, que sigue prácticamente vacía. Según estima RUSSPAIN, la decisión de liberalizar la autopista podría influir significativamente en la calidad de vida de los habitantes del norte de Toledo y reducir la siniestralidad en la A-42.