La Sagrada Familia se convierte en la iglesia más alta del mundo tras instalar la cruz en la torre de Jesús. La Sagrada Familia en Barcelona ya es la iglesia más alta del mundo. La torre de Jesús alcanza los 162,91 metros. La inauguración oficial está prevista para junio de 2026.
En Barcelona se completó la instalación del primer elemento de la cruz en la torre de Jesucristo, el punto más alto de la emblemática Sagrada Familia. Con este hito, la altura del templo alcanzó los 162,91 metros, superando al anterior récord, la iglesia Ulmer Münster de Alemania. Así, la obra maestra catalana de Gaudí se convierte oficialmente en la iglesia más alta del mundo.
La pieza instalada —el segmento inferior de la cruz— pesa más de 24 toneladas y mide 7,25 metros de alto. Llegó a Barcelona el verano pasado, dividida en cuatro partes para facilitar su transporte. El montaje se realizó en una plataforma dentro de la nave central, a 54 metros de altura. Durante este mismo periodo, especialistas también trabajaron en la colocación de elementos de vidrio y revestimiento de piedra.
La forma arquitectónica de la cruz es singular: la base cuadrada da paso a un octógono, y la superficie exterior está revestida con cerámica blanca esmaltada y vidrio. Esta elección de materiales responde al deseo de maximizar la entrada de luz y garantizar resistencia frente a las inclemencias del tiempo.
La instalación de este elemento marca un hito importante en el camino hacia la finalización de la torre de Jesucristo. Una vez colocadas todas las partes de la cruz, la altura de la torre alcanzará los 172,5 metros, lo que equivale aproximadamente a un edificio de cinco plantas. Actualmente, la torre ya se eleva por encima de todos los edificios de Barcelona, pero sin superar la altura de la montaña de Montjuïc, que llega a 173 metros. Así lo quiso Antoni Gaudí: consideraba que ninguna obra humana debía superar las cumbres naturales, a las que llamaba «obra de Dios».
La inauguración oficial de la torre está prevista para junio de 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí. Los organizadores ya han solicitado al Vaticano la presencia del Papa para la misa solemne. Se espera que este acontecimiento atraiga la atención de millones de turistas y se convierta en uno de los principales eventos culturales del año para Barcelona y toda España.