La noche en '¡De Viernes!' se torció nada más entrar Beatriz Trapote. Sin rodeos, puso el foco en el físico de Belén Esteban. Según contó Lidia Lozano, Trapote soltó que Belén lleva faja porque no cuida lo que come. El comentario no pasó desapercibido. Belén reaccionó al instante. Dejó claro que su situación no es solo una cuestión de estética.
La tensión subió rápido. Belén, molesta, empezó a enumerar todo lo que arrastra: sensor de azúcar, bomba de insulina, faja, 22 clavos y dos placas en la pierna. "Estoy para que me compre El Corte Inglés, cariño. Lo de la faja me parece tan feo siendo mujer...", soltó, marcando distancia con la tía de su hija. Trapote no se echó atrás. Insistió en que lo suyo era por falta de deporte y mala alimentación.
Jorge Javier Vázquez intervino en directo para desmentir que Belén Esteban fuera responsable de la salida de Trapote de la televisión, contradiciendo así la versión de la periodista.
El cruce siguió. Belén, con ironía, le soltó: "Ah, que tú ahora eres fitness. La doctora Liendre, que de todo sabe y de nada entiende". El ambiente se llenó de reproches y cuentas pendientes. Trapote aprovechó para preguntar por el distanciamiento familiar: "¿Por qué vas alargando el chicle y no haces posible que haya una buena relación con la familia?"
Belén no se cortó. Recordó que hace nueve años que Trapote no ve a su hija. Dijo que los mensajes que manda al programa no se emiten porque son anónimos. "¿Y sabes lo que dicen? Que mi hija te contesta por educación", remató. La distancia, dejó claro, no es solo física.
La confrontación entre Trapote y Esteban fue parte de una estrategia promocional anunciada previamente por Telecinco, que situó el reencuentro como uno de los ejes centrales del programa.
Este choque suma otro capítulo a la larga historia de desencuentros entre los Janeiro y los Esteban. Cada aparición pública reabre heridas. No es la primera vez que la familia de Víctor Janeiro y Beatriz Trapote acaba en el centro del foco, como ya se contó en reportes anteriores. La noche también dejó la advertencia de Belén a Juls, hermana de su hija, y la respuesta de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, que negaron públicamente las palabras de la colaboradora.
En realidad, lo que se vio fue mucho más que un pique sobre alimentación o deporte. El comentario de Trapote sobre la faja tocó una fibra sensible y dejó al aire la fragilidad de los lazos familiares. Una frase bastó para encender viejas rivalidades. En la televisión española, donde cada gesto se analiza al detalle, estos choques no solo llenan titulares. También muestran cómo la tele sigue siendo el lugar donde las cuentas pendientes se ventilan sin filtros.
El incidente y las declaraciones de ambas han sido confirmados por medios como El Confidencial, Semana y Telecinco. La cobertura de El Mundo ha puesto el foco en la importancia del conflicto familiar en la esfera pública. Más detalles sobre la repercusión mediática están en El Mundo.