Beatriz Trapote y Víctor Janeiro celebran un triple bautizo de sus hijos en El Rocío. La familia de Beatriz Trapote y Víctor Janeiro fue el centro de atención en El Rocío. Sus tres hijos recibieron un emotivo bautizo que se convirtió en el gran acontecimiento de la jornada. Fotos y detalles de la ceremonia están siendo comentados en redes sociales.
En la crónica andaluza de esta primavera no faltó un episodio familiar destacado: Beatriz Trapote y Víctor Janeiro eligieron para sus hijos un momento especial en El Rocío. Su triple bautizo se convirtió en uno de los detalles más comentados de la romería de este año, donde las tradiciones y las historias personales se entrelazan de manera especialmente viva.
Mientras muchas celebridades compartían imágenes de la peregrinación, fue la familia Trapote-Janeiro la que acaparó la atención. Según informa Divinity, la pareja no solo siguió la tradición, sino que convirtió a sus hijos —Víctor, Oliver y Brenda— en los protagonistas del día. Para cada uno, este bautizo representó la primera entrada en el mundo de El Rocío y, para los padres, una ocasión para resaltar el vínculo familiar con la festividad.
El ritual familiar
La ceremonia se celebró en un ambiente alejado de cualquier lujo ostentoso: solo los más cercanos, amigos y emociones sinceras. El lugar elegido fue la peña Viejo Simpecao, y como padrinos oficiaron el dietista Javier Sarsana y Manela Marín, lo que aportó un especial matiz de confianza al momento. En las imágenes compartidas por Beatriz Trapote, se puede ver cómo a cada niño le colocan la medalla de El Rocío y los asperjan con agua bendita —un gesto que en esta tradición simboliza el inicio de un nuevo camino bajo la protección de la Virgen.
En las publicaciones de Beatriz no hubo pomposidad, solo gratitud hacia los amigos y el reconocimiento de que este día quedará en la memoria de la familia. Destacó que ahora sus hijos avanzan en la vida con el apoyo y la fe que ofrece El Rocío. En las stories y videos publicados en redes sociales, se puede ver cómo la hija menor ayuda espontáneamente a recoger el lugar de la ceremonia, mientras toda la familia pasea por la arena disfrutando del ambiente festivo.
Una delicada petición familiar
Un lugar especial en este día lo ocupó también la petición personal de la familia a la Virgen del Rocío. Beatriz Trapote compartió abiertamente que rezaron por la salud de sus tres abuelos, así como por el amor a la “estrella en el cielo”, como llamó al difunto padre de Víctor Janeiro, Humberto, fallecido en 2020. Este gesto resultó un emotivo recordatorio de las raíces familiares y la memoria, algo especialmente valorado en España.
Todo el día transcurrió en una atmósfera donde la tradición y los sentimientos personales se entrelazaron: paseos entre caballos, música, aperitivos y medallas que ahora recordarán a los niños su primer Rocío. Como destaca Divinity, son estos momentos los que hacen que la romería no sea solo un evento multitudinario, sino también un espacio para historias muy personales, que permanecen en la memoria familiar.