En julio de 2024, Adidas frenó en seco una colaboración con Bella Hadid. La presión de usuarios y organizaciones proisraelíes forzó la retirada de la campaña, donde la modelo era imagen central. El detonante: su activismo público por Palestina y la polémica en torno al modelo SL72, vinculado a los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, escenario del asesinato de 11 miembros de la delegación israelí. Adidas justificó la decisión por la controversia histórica y la presión mediática, no solo por la postura política de Hadid.
Bella Hadid nació entre privilegios, pero nunca perdió de vista sus raíces. Su padre, Mohamed Hadid, huyó de Palestina y vivió como refugiado en Siria antes de instalarse en Estados Unidos. Su madre, Yolanda, exmodelo holandesa, le dio acceso a la industria y a la televisión. Bella creció entre Santa Bárbara y Malibú, junto a sus hermanos Gigi y Anwar, en un entorno de lujo y promesas. Sin embargo, la vida fuera de los focos le reservó desafíos que no aparecen en las portadas.
En declaraciones posteriores, Hadid afirmó que desconocía la conexión histórica del modelo SL72 con la tragedia de Múnich antes de aceptar la campaña de Adidas.
Arrancó su carrera a los 17 años en la semana de la moda de Nueva York. Dos años después, ya desfilaba para Victoria’s Secret. Dejó de ser “la hermana de Gigi” y se convirtió en una de las modelos mejor pagadas del sector, aunque no hay datos independientes sobre su patrimonio ni sobre la fecha exacta de su debut. Hadid ha hablado sin rodeos de su lucha contra la depresión y la enfermedad de Lyme, que la apartó de su sueño olímpico como amazona en 2016. La dolencia, que también afecta a su madre y hermano, la acompañó más de una década. En agosto de 2023, anunció su intención de volver al trabajo tras un largo tratamiento, pero medios independientes advierten que no existen documentos médicos públicos que confirmen una recuperación total y que después se reportaron nuevos síntomas.
Mientras otras modelos reservan sus redes para campañas, Bella Hadid usa Instagram como altavoz de causas sociales. Entre fotos de moda, aparecen mensajes como “Free Palestine” y denuncias sobre la opresión y el dolor de los palestinos. En mayo de 2024, apareció en Cannes con un vestido de tela keffiyeh, un gesto político que no pasó desapercibido. Poco después, Adidas canceló su campaña para los Juegos Olímpicos de París, donde Hadid compartía protagonismo con A$AP Rocky y Sabrina Lan. La empresa pidió disculpas por la "conexión no intencionada" con la tragedia de 1972 y anunció una revisión de su estrategia, según medios como El País.
El activismo de Hadid no se limita a Palestina. Antes de la masacre del festival Nova en Israel en octubre de 2023 y la ofensiva sobre Gaza, ya usaba su plataforma para visibilizar conflictos silenciados. En agosto de 2021, publicó una imagen con la bandera palestina y el mensaje “Free Palestine until Palestine is free”. En marzo de 2024, compartió la foto de un hombre huyendo de una zona de guerra y recordó la necesidad de proteger a los civiles, enlazando a ONG y subrayando que las víctimas reales son los pueblos, no los líderes.
La polémica en torno a la campaña de Adidas y Bella Hadid generó reacciones tanto de organizaciones proisraelíes como de defensores de Palestina, evidenciando la sensibilidad histórica que rodea a los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y la importancia de la memoria colectiva en la sociedad europea.
En su perfil también aparecen homenajes a Martin Luther King y el recuerdo de Mahsa Amini, la joven kurda símbolo de la libertad femenina tras morir bajo custodia policial en Irán. Hadid ha denunciado la violencia contra inmigrantes en Estados Unidos, el país donde nació en 1996. En enero de este año, publicó vídeos y testimonios sobre redadas del ICE, criticando la pérdida de dignidad y el fin del “sueño americano” para miles de familias.
La postura de Hadid incomoda a muchas marcas, pero la ha convertido en referente de una generación que exige algo más que belleza y contratos. Su caso recuerda a figuras como Ella Loudon, que rompió con la tradición familiar para defender su propia voz en Hollywood. Hadid ha optado por la exposición y la denuncia, aunque eso implique perder contratos o enfrentar boicots.
En la moda, donde la imagen manda y el silencio es habitual, Bella Hadid ha demostrado que incomodar tiene consecuencias. Su activismo ha abierto un debate incómodo para las grandes firmas. A los 30 años, Hadid suma una década de éxito profesional y se consolida como una de las voces más incómodas del panorama internacional.