España arriesga perder el derecho a multar por no llevar la baliza V-16. La Comisión Europea ha puesto en duda la legalidad de la obligatoriedad de la baliza V-16 en España. Un procedimiento incorrecto podría anular las multas y acarrear sanciones al país. Las autoridades modifican urgentemente la normativa.
España se encuentra en el centro de un conflicto legal europeo debido al uso obligatorio de la baliza V-16 con geolocalización. La Comisión Europea advirtió formalmente a Madrid: la aprobación de los nuevos requisitos se realizó infringiendo el procedimiento, lo que podría hacer que las multas por ausencia del dispositivo sean jurídicamente nulas. El asunto afecta a millones de conductores, a quienes se exige tener la baliza en el vehículo a partir de 2026.
El fondo de la reclamación es el incumplimiento por parte de España del procedimiento obligatorio de notificación a la Comisión Europea sobre reglamentos técnicos previsto por la Directiva (UE) 2015/1535. Según la respuesta del vicepresidente de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, a una consulta en el Parlamento Europeo, ninguno de los decretos reales españoles que introducen la baliza V-16 (159/2021 y 1030/2022) fue adecuadamente notificado a Bruselas. Esta infracción formal puede obligar a los tribunales españoles a ignorar tales normas y a anular cualquier multa impuesta por su incumplimiento.
Para los conductores, esto significa una auténtica incertidumbre legal. Aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) sigue insistiendo en la obligatoriedad de la baliza desde el 1 de enero de 2026, cualquier persona multada podrá recurrir la sanción ante los tribunales y, probablemente, ganar el caso. Además, la Comisión Europea ha adquirido el derecho de iniciar un procedimiento de infracción contra España por el incumplimiento de la normativa europea, lo que podría acarrear sanciones adicionales para el país.
Las autoridades ya han reaccionado ante la situación: el Consejo de Ministros aprobó de urgencia un nuevo decreto que limita el uso de los datos de geolocalización de la plataforma DGT 3.0. Ahora está prohibido utilizar estos datos para registrar excesos de velocidad o el seguimiento individual de los conductores, lo que debería reducir las preocupaciones sobre privacidad y anonimato.
La situación con la baliza V-16 recuerda a otros casos en los que innovaciones técnicas se enfrentaron a las normas europeas. Por ejemplo, recientemente en España se debatió la transición a las notificaciones electrónicas de bajas médicas, lo que también requirió coordinación con los estándares europeos. Más detalles sobre esto se pueden consultar en el artículo sobre las nuevas notificaciones electrónicas de bajas médicas en russpain.com.
Como referencia: la baliza V-16 es una señal de emergencia con función de geolocalización, que debe sustituir a los tradicionales triángulos de emergencia. La introducción obligatoria de estos dispositivos está relacionada con los requisitos de seguridad vial, pero cualquier reglamentación técnica que afecte al mercado de la UE debe ser previamente acordada con la Comisión Europea. El incumplimiento de este procedimiento puede llevar a la anulación de normas nacionales y multas, así como a disputas legales entre el Estado y los ciudadanos.