Las bolsas mundiales sufren fuertes caídas tras la declaración de Donald Trump sobre el fin del alto el fuego con Irán. El petróleo sube un 6% y los mercados europeos y estadounidenses reaccionan con pérdidas.
Las principales bolsas internacionales registraron fuertes descensos este miércoles después de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunciara en la cumbre de la OTAN en Ankara que el alto el fuego con Irán ha terminado. La declaración, realizada en un contexto de renovadas tensiones en Oriente Medio, provocó una reacción inmediata en los mercados: los futuros del Dow Jones Industrial Average cayeron 705 puntos, equivalentes al 1,3%, mientras que los contratos ligados al S&P 500 retrocedieron un 1% y los del Nasdaq 100 también bajaron. El impacto se extendió a Europa, donde el índice Stoxx 600 perdió un 1,8% y la mayoría de los sectores, salvo el de petróleo y gas, cerraron en negativo.
El precio del crudo se disparó tras el anuncio. El barril de Brent subió casi un 6% hasta los 78,54 dólares, y el West Texas Intermediate alcanzó los 74,75 dólares, también con un alza del 6%. Este repunte se produjo después de que Estados Unidos lanzara una serie de ataques contra Irán en represalia por los incidentes ocurridos en el Estrecho de Ormuz, donde tres buques comerciales fueron atacados, según informó el Mando Central estadounidense. Además, el Departamento del Tesoro revocó la licencia que permitía a Irán vender su petróleo en los mercados internacionales, endureciendo así las restricciones económicas sobre Teherán.
La respuesta iraní no se hizo esperar. El Ministerio de Exteriores de Irán calificó los ataques estadounidenses como una violación grave del Memorando de Entendimiento firmado el mes pasado para poner fin al conflicto. En su comunicado, las autoridades iraníes subrayaron que las fuerzas armadas del país no dudarán en defender la integridad territorial y la soberanía nacional frente a cualquier agresión militar estadounidense.
En la cumbre de la OTAN, el secretario general Mark Rutte respaldó la actuación de Estados Unidos, calificando los ataques de “absolutamente necesarios” ante la ruptura del alto el fuego por parte de Irán. Rutte argumentó que la reacción estadounidense era crucial tras los ataques a los buques en el Estrecho de Ormuz, subrayando la importancia de mantener la seguridad en la región.
El giro en la situación geopolítica ha obligado a los inversores a reevaluar los riesgos tras varias semanas de aparente calma en los mercados. Analistas del sector financiero señalan que la expectativa de una desescalada entre Washington y Teherán se ha visto truncada, y que la volatilidad podría aumentar si no se alcanza un acuerdo duradero. Daniela Hathorn, analista de Capital.com, destacó que los últimos acontecimientos han puesto en duda la posibilidad de una resolución estable del conflicto.
En paralelo, los mercados aguardan la publicación de las actas de la reunión de junio del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), prevista para las 20:00 horas en España. Se espera que el documento aporte detalles sobre la primera reunión de política monetaria presidida por Kevin Warsh, en la que la Reserva Federal mantuvo los tipos de interés sin cambios, aunque dejó abierta la puerta a futuras subidas si persisten las presiones inflacionistas. Adam Crisafulli, fundador de Vital Knowledge, advirtió que las actas podrían contener sorpresas debido a la falta de claridad en la última comparecencia de Warsh, lo que añade incertidumbre a la jornada bursátil.
El contexto internacional sigue marcado por la tensión entre Estados Unidos e Irán, con repercusiones directas en los mercados energéticos y financieros. La situación recuerda a otros episodios recientes de fricción en el seno de la OTAN, como el debate sobre el gasto en defensa y las amenazas comerciales de Trump hacia países europeos, entre ellos España, tema que fue analizado en un reportaje sobre las advertencias de Trump en la cumbre de Ankara.
En el actual escenario, la evolución de los precios del petróleo y la reacción de los bancos centrales serán factores clave para la estabilidad de los mercados. El Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de crudo, vuelve a situarse en el centro de la atención internacional. La incertidumbre sobre la política monetaria estadounidense y la escalada de tensiones en Oriente Medio podrían seguir condicionando la agenda económica global en las próximas semanas.
Como referencia, el Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, ya que por él pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel global. Cualquier alteración en su seguridad suele tener un impacto inmediato en los precios energéticos y en la percepción de riesgo de los inversores internacionales. Además, la política de sanciones de Estados Unidos hacia Irán ha sido un factor recurrente de volatilidad en los mercados desde 2018, cuando Washington se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear. La situación actual refuerza la importancia de la diplomacia y la coordinación internacional para evitar una escalada mayor en la región.