El Ayuntamiento de Carboneras ha revocado la licencia de El Algarrobico, paso clave para su demolición. La decisión llega tras años de litigios y bajo presión judicial. El futuro del edificio aún depende de posibles recursos.
El Ayuntamiento de Carboneras ha aprobado la anulación de la licencia de obras concedida en 2003 para el hotel de El Algarrobico, situado en pleno Parque Natural de Cabo de Gata. La decisión, adoptada en un pleno extraordinario, responde a la exigencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que había dado al consistorio un plazo de 20 días para dejar sin efecto la autorización. Este paso era imprescindible para poder proceder a la demolición del edificio, considerado símbolo de la especulación urbanística en la costa andaluza.
La votación se produjo en un ambiente tenso y con una notable división política. Siete concejales presentes respaldaron la anulación, mientras que cuatro ediles —dos del PSOE, un no adscrito y una exrepresentante del PP— se ausentaron en el momento clave. La fractura interna en el grupo socialista quedó patente, ya que solo tres de sus seis miembros apoyaron la revisión y una concejala no asistió al pleno.
El alcalde Salvador Hernández (Ciudadanos), visiblemente emocionado, cerró la sesión expresando su deseo de que el largo conflicto de El Algarrobico llegue pronto a su fin. Sin embargo, el proceso podría alargarse si la promotora Azata del Sol decide recurrir la decisión municipal. La empresa dispone de dos meses para acudir a la justicia ordinaria de Almería y, posteriormente, podría elevar el caso al TSJA, lo que, según estimaciones de Greenpeace, podría retrasar la demolición hasta cinco años más.
El portavoz socialista, José Luis Amérigo, justificó la ausencia de su grupo en la votación alegando la falta de informes técnicos y jurídicos necesarios para valorar las consecuencias económicas y urbanísticas de la anulación. Según Amérigo, en el pleno anterior del 17 de junio se acordó suspender la decisión hasta contar con dichos informes, que finalmente no se presentaron. Posturas similares adoptaron el concejal no adscrito Felipe Cayuela y la exedil del PP Ana María Caparrós, quienes también optaron por no participar en la votación.
La resolución del Ayuntamiento llega tras años de retrasos y requerimientos judiciales para cumplir la sentencia del TSJA. El Consejo Consultivo de Andalucía ya había dictaminado en mayo que la licencia municipal era nula, lo que precipitó la convocatoria del pleno. El inesperado aplazamiento de la sesión anterior, gracias a los votos socialistas, llevó a Greenpeace, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Transición Ecológica a solicitar al TSJA que forzara al consistorio a actuar o, en su defecto, ejecutara la anulación directamente.
El caso de El Algarrobico ha sido uno de los más emblemáticos en la lucha contra la construcción ilegal en espacios protegidos en España. El hotel, levantado a escasos metros de la playa, ha estado en el centro de una batalla judicial y política durante más de dos décadas. La sentencia del TSJA en 2021 ya había dejado claro que, mientras la licencia siguiera vigente, la demolición no era posible. La reciente decisión municipal abre la puerta a la eliminación del edificio, aunque el desenlace definitivo dependerá de los recursos legales que puedan interponerse en los próximos meses.
El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, donde se ubica El Algarrobico, es uno de los espacios protegidos más importantes de Andalucía y de España, reconocido por su biodiversidad y valor paisajístico. La polémica en torno al hotel ha generado un intenso debate sobre la protección del litoral, la legalidad urbanística y la responsabilidad de las administraciones públicas. El caso ha servido de referencia en otros conflictos similares en el país y ha puesto en primer plano la necesidad de reforzar los mecanismos de control sobre el desarrollo urbanístico en zonas sensibles.