Un estudio internacional revela que la percepción de China mejora en 25 países, superando a Estados Unidos. El cambio se atribuye a tensiones políticas y a la gestión de conflictos recientes.
La imagen internacional de China ha dado un giro inesperado en 2026, situándose por delante de Estados Unidos en la percepción pública de 25 de los 36 países y territorios analizados, según los últimos datos del Pew Research Center. Este cambio, que afecta a países clave como Canadá, México, Francia, Alemania y Reino Unido, se produce tras años de predominio estadounidense en la opinión global y refleja el impacto de recientes tensiones políticas y conflictos internacionales.
El estudio, realizado entre febrero y mayo, coincide con un periodo marcado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por la gestión de la crisis en Gaza. En este contexto, la confianza en el liderazgo estadounidense, representado por Donald Trump, ha caído notablemente, mientras que la figura de Xi Jinping es vista de forma más favorable en 22 países, incluidos varios aliados tradicionales de Washington.
Por primera vez en dos décadas de seguimiento, la encuesta de Pew muestra que la valoración positiva de China supera a la de Estados Unidos en la mayoría de los países encuestados. En Canadá, por ejemplo, solo el 33% mantiene una opinión favorable de Estados Unidos, frente al 57% del año anterior, mientras que la percepción positiva de China ha subido del 14% al 44%. En Europa, la diferencia histórica a favor de Washington se ha reducido drásticamente, y en el Reino Unido ambas potencias son vistas ahora de manera similar.
Entre los pocos países donde Estados Unidos mantiene ventaja destacan Israel, Japón, India, Corea del Sur, Filipinas y Polonia. Sin embargo, incluso en estos casos, la valoración positiva de Washington ha disminuido en los últimos años. El informe también señala que, aunque Estados Unidos sigue liderando en respeto a las libertades personales, la brecha con China se estrecha, principalmente por la caída de confianza en el gobierno estadounidense desde 2021.
Las causas de este cambio incluyen la percepción de que Estados Unidos no contribuye a la paz y estabilidad global, el manejo de conflictos recientes y decisiones polémicas como la imposición de aranceles a productos canadienses o la operación militar en Venezuela. Por su parte, China se beneficia de la comparación y es vista en muchos lugares como un socio más fiable y comprometido con la estabilidad internacional.
Portavoces de ambos gobiernos han reaccionado a los resultados. Desde la Casa Blanca se defiende el papel de Donald Trump en la estabilidad global, mientras que la Embajada de China en Washington destaca el reconocimiento internacional a los avances del país asiático. El estudio de Pew se basa en más de 42.000 entrevistas en 35 países, además de Cisjordania y Jerusalén oriental, con márgenes de error entre 2,3 y 5,5 puntos porcentuales.
En el contexto internacional, la evolución de la percepción global de China y Estados Unidos puede tener implicaciones directas en la política exterior, las relaciones comerciales y la cooperación en seguridad. Para España, estos cambios pueden influir en la toma de decisiones estratégicas, especialmente en materia de alianzas, inversiones y posicionamiento en foros multilaterales. Cabe recordar que la opinión pública internacional es un factor cada vez más relevante en la diplomacia y la economía global, y que la imagen de las grandes potencias afecta tanto a la confianza de los mercados como a la movilidad de personas y empresas.