Chiqui vuelve a la televisión después de años lejos de los platós y de la vida pública. La murciana, conocida por su paso por 'Gran Hermano 10', regresa a 'Supervivientes All Stars' tras una década marcada por cambios personales y laborales que la apartaron del circuito habitual de la fama.
Su participación en la nueva edición de 'Supervivientes All Stars' ha sorprendido incluso a quienes pensaban que su etapa televisiva había terminado. Ella misma lo admite: durante años fue habitual verla en programas, pero en los últimos tiempos su vida ha sido muy distinta. En su vídeo de presentación, Chiqui se dirige a quienes la han echado de menos y promete energía renovada, consciente de que su ausencia no ha pasado desapercibida para quienes la seguían.
Chiqui fue una de las 14 leyendas seleccionadas oficialmente para 'Supervivientes All Stars 2026', cuyo estreno está previsto para el 10 de septiembre en Telecinco.
Detrás de este regreso hay una historia complicada. Desde su divorcio de Borja Navarro en 2019, Chiqui ha criado a sus dos hijas, Alma y Bella, casi en solitario. Aunque la custodia es compartida, ella misma ha contado que la implicación paterna ha sido escasa y que el apoyo real ha venido sobre todo de los abuelos paternos. Sus hijas, nacidas en 2016 y 2018, han crecido lejos de la exposición mediática, con solo algunas apariciones en redes sociales antes de que su madre también optara por desaparecer del mundo digital.
La maternidad no ha sido el único reto. En 2024, Chiqui perdió a su madre, Josefa, un golpe que la llevó a pedir una baja laboral y a buscar ayuda psicológica para afrontar el duelo. Ella misma ha dicho que fue una de las etapas más duras de su vida. La televisión, que antes era refugio y trampolín, quedó en pausa mientras se centraba en cuidar de su familia y de sí misma.
En lo profesional, su vida ha cambiado por completo. Antes de 'Gran Hermano' trabajaba como cajera de supermercado y peluquera canina, y después fue colaboradora y reportera en distintos programas. En los últimos años ha probado otros caminos: según contó a La Razón en 2023, llegó a vender juguetes sexuales y se formó para abrir una lavandería industrial. Más tarde trabajó en un concesionario de coches, aunque la muerte de su madre la obligó a dejar ese empleo temporalmente. Según medios como El Independiente y Los40, tras quedar tercera en 'Gran Hermano 10', participó en 'Supervivientes' en 2014 y aguantó 64 días en la isla, quedándose cerca de la final.
En la edición 2026 de 'Supervivientes All Stars', el premio para el ganador está fijado en 50.000 euros y Chiqui comparte aventura con otras figuras destacadas como Rosa Benito, Arkano, Alma Bollo, Ivana Icardi, Asraf Beno y Yola Berrocal. Su regreso ha sido presentado por medios como Mediaset como uno de los más nostálgicos y comentados del año.
El caso de Chiqui no es único en la telerrealidad española. La exposición mediática suele ser breve y, como se ha visto en otros perfiles, la vida tras los realities está llena de reinvenciones y silencios. Algo parecido ha ocurrido con otros rostros de la televisión, como se contó en un reciente reportaje sobre Sandra Barneda y su historia menos conocida fuera de los focos.
Ahora, con su vuelta a 'Supervivientes All Stars', Chiqui busca recuperar su sitio en la televisión y demostrar que sabe adaptarse a los golpes y a las ausencias. Vuelve con la idea de no dejarse definir por el pasado ni por las etiquetas de la fama fugaz. Su regreso despierta interés porque, en un panorama donde la autenticidad escasea, Chiqui muestra una cara más real y menos edulcorada de la televisión española.