Comienza en León el juicio por un multimillonario fraude en el sector del carbón. En León ha comenzado un sonado proceso judicial contra Hullera Vasco Leonesa y sus contratistas. Se acusa a las empresas de sustituir carbón y falsificar documentos para obtener millones de euros en subvenciones. La investigación ha revelado un esquema complejo de fraude.
En León ha comenzado uno de los juicios más grandes de los últimos años: en el banquillo de los acusados están los directivos de Hullera Vasco Leonesa y dos empresas subcontratadas, Transportes Peal y Remisa. Según la investigación, estas compañías durante varios años sustituyeron carbón extraído a cielo abierto por el que se obtenía de minas subterráneas, para obtener ilegalmente subsidios estatales que alcanzaban hasta 80 euros por tonelada. El perjuicio total se estima en unos 14 millones de euros.
Esquema complejo y falsificación de documentos
Como señala EL PAÍS, la investigación comenzó tras una denuncia anónima ante las autoridades fiscales. El informante entregó miles de archivos, incluidas hojas de Excel, fotos y esquemas que desvelaron los pormenores del fraude. Los documentos reflejaban volúmenes reales e inflados de extracción, así como rutas de los camiones que transportaban carbón desde fuentes externas hacia instalaciones donde se registraba como producto de minas subterráneas.
La investigación determinó que los planos topográficos eran corregidos manualmente de forma regular para aumentar artificialmente las cantidades supuestamente extraídas de minas subterráneas. Todo el sistema estaba cuidadosamente camuflado: los empleados podían eliminar rápidamente información comprometedora ante una posible inspección. Según los datos de la investigación, el nivel de falsificaciones creció del 5% al 25% del volumen total entre 2001 y 2015.
Imputados y detalles del caso
Entre los acusados se encuentran empresarios reconocidos en la región, como Emilio del Valle, Mario Calvo, Emilio Amor, Juan Manuel Alonso y Francisco Luengo. Uno de los implicados falleció poco antes del inicio del juicio. Todos están imputados por delitos contra la hacienda pública y falsificación de documentos comerciales. Las audiencias judiciales se celebran durante dos semanas, con la presencia tanto de los acusados como de representantes de la fiscalía de León.
En los documentos del caso figuran no solo maniobras financieras, sino también episodios de presión sobre empleados. La investigación dispone de grabaciones de audio en las que uno de los directivos amenaza a un ingeniero, sospechándolo de haber filtrado información. En las grabaciones se escuchan amenazas y comentarios agresivos, lo que subraya el clima dentro de la empresa en los años de los hechos investigados.
Contexto y consecuencias para la región
El fraude tuvo lugar en una época en que el sector del carbón en León atravesaba momentos difíciles: la reducción de subvenciones nacionales y europeas provocó despidos masivos y quiebras. Hullera Vasco Leonesa, antaño una de las mayores empresas del sector, acumulaba cerca de 50 millones de euros de deuda en el momento de la bancarrota. Según EL PAÍS, el esquema fue posible gracias a los fuertes vínculos entre la dirección de la compañía y los contratistas, así como al control sistemático de la contabilidad interna.
El proceso judicial comenzó poco después de que, en noviembre del año pasado, el tribunal de León absolviera a los empresarios en otro caso de gran repercusión: el derrumbe de la mina Emilio del Valle en 2012, donde murieron seis trabajadores. En aquel entonces, los acusados fueron eximidos de responsabilidad por la violación de los derechos laborales y por homicidio imprudente. Las cuestiones de seguridad y transparencia en el sector minero de la región siguen siendo actuales, al igual que en otros ámbitos relacionados con grandes subsidios estatales. Por cierto, el interés por los procesos judiciales en torno a grandes empresas en España se mantiene alto: por ejemplo, recientemente, la fiscalía de Barcelona se pronunció en contra de los intentos de politizar el proceso en el caso de la familia Pujol.