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Cómo la migración transforma el mercado laboral y afecta al PIB del país

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

Los inmigrantes impulsaron el 80% del crecimiento económico de España en cinco años. En los últimos años, España ha experimentado una afluencia récord de inmigrantes, factor clave para el crecimiento económico. La llegada de nuevos trabajadores refuerza el mercado laboral y ayuda a compensar el envejecimiento de la población, aunque genera intensos debates sobre el futuro del sistema social.

En 2025, el Consejo de Economía y Asuntos Sociales publicó datos difíciles de ignorar: casi el 80% del crecimiento del PIB de España entre 2019 y 2024 fue generado por inmigrantes. Durante este período, al país llegaban anualmente entre 600.000 y 700.000 personas, el equivalente a la población de una gran ciudad. Hoy, uno de cada cinco habitantes de España nació fuera de sus fronteras y el número total de extranjeros alcanzó los 9,46 millones.

El impacto económico es evidente: gracias al flujo de migrantes, España mantiene un ritmo de crecimiento superior a la media europea —un 2,7% en el primer trimestre de 2025. Los extranjeros ocupan puestos de trabajo para los que no hay suficientes candidatos locales, y cubren más de 150.000 vacantes que quedan sin cubrir entre los españoles. Siete de cada diez nuevos trabajadores registrados en la Seguridad Social son extranjeros.

Doble realidad

Sin embargo, tras estas cifras se esconde una dinámica social compleja. Según estima Funcas, en el país ya hay 840.000 personas con situación administrativa irregular. Las autoridades intentan resolver el problema mediante una nueva regularización masiva, que debería abarcar hasta medio millón de personas. Medidas similares ya se adoptaron anteriormente: en 2000 y 2005, España llevó a cabo amplias campañas de regularización, lo que incrementó la ocupación formal entre los migrantes y aumentó la recaudación fiscal sin una presión significativa sobre el presupuesto.

Sin embargo, el debate público se intensifica. En abril de 2025, el Ministerio de Inclusión registró casi 40.000 mensajes de odio en redes sociales relacionados con la migración. Los opositores a las fronteras abiertas temen una sobrecarga del sistema sanitario y educativo, aunque los expertos señalan que, en promedio, los migrantes utilizan los servicios sociales con menos frecuencia que la población local y presentan un mayor nivel de empleo.

Economía y mercado laboral

Según los economistas, una legalización masiva ayuda a sacar a la luz miles de puestos de trabajo, aumentar los salarios y elevar la recaudación fiscal. BBVA Research estima que el impacto sobre el PIB y la inflación será moderado —alrededor de medio punto porcentual— ya que la mayoría de los regularizados ya trabajan y consumen en el país. El principal beneficio será el incremento del empleo oficial y de los ingresos tributarios.

Al mismo tiempo, la competencia en el mercado laboral aumenta principalmente entre los propios migrantes, especialmente en los sectores poco cualificados. Algunos expertos advierten: si no se combate el empleo informal, el problema se repetirá una y otra vez, especialmente en el trabajo doméstico y las plataformas de servicios.

Retos sociales

La migración se ha convertido no solo en una cuestión económica, sino también política. En el Parlamento se escuchan acusaciones contra el gobierno, supuestamente por fomentar la violación de las normas migratorias. Sin embargo, ningún estudio confirma la existencia de un «efecto llamada», es decir, una afluencia masiva de migrantes causada por procesos de regularización. Al contrario, las encuestas muestran que la percepción pública sobre el número y las características de los migrantes a menudo no se ajusta a la realidad.

Los expertos subrayan que el crecimiento de la población requiere inversiones en infraestructuras, vivienda y servicios sociales. Los problemas de acceso a la sanidad o la educación están relacionados más con la falta de adaptación del sistema a la nueva escala que con la migración en sí.

Impacto en el futuro

La inmigración ayuda a España a sostener el sistema de pensiones y a compensar el envejecimiento demográfico, aunque la aportación de los migrantes aún es inferior a la media. Sin embargo, las expectativas de un fuerte aumento de la natalidad por la llegada de nuevos residentes no se cumplen: con el tiempo, sus tasas se acercan a la media nacional.

En general, la experiencia de los últimos años demuestra que, sin la llegada de migrantes, la economía española no habría podido crecer a este ritmo. Pero para lograr un desarrollo sostenible, el país debe no solo integrar a los nuevos residentes, sino también modernizar sus instituciones sociales para evitar la sobrecarga y la tensión social.

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