Air Europa cierra su deuda con el Estado tras acuerdo con Turkish Airlines. Air Europa vendió el 26% de su capital a Turkish Airlines y saldó sus deudas con el Estado. La compañía ahorró más de 230 millones de euros en salarios gracias al ERTE, pero las primas a los altos directivos han generado controversia.
Air Europa ha cerrado una de las operaciones más destacadas de los últimos años: el 26% del capital de la aerolínea ha pasado a manos de Turkish Airlines. Esta transacción permitió a los propietarios de la compañía no solo salir de la situación de insolvencia técnica surgida tras la pandemia, sino también saldar por completo las deudas con el Estado, incluidos los intereses de los créditos concedidos para el rescate del negocio.
Ahorro en salarios
Durante la crisis, Air Europa recurrió de manera intensiva a los mecanismos estatales de apoyo al empleo. Justo después de la declaración del estado de alarma en marzo de 2020, la compañía aplicó el ERTE al 97,5% de su plantilla —unas 15 000 personas—. En tres años, estas medidas permitieron a la aerolínea ahorrar más de 230 millones de euros en pagos a empleados y cotizaciones a la Seguridad Social. Solo la exención de cotizaciones sociales representó para la empresa cerca de 40 millones de euros, que se registraron como «otros ingresos».
En 2021, la proporción de empleados en régimen de jornada completa o parcial era del 12,5 %, y en 2022 este porcentaje volvió a aumentar hasta el 44 %. Además, Air Europa alcanzó un acuerdo independiente con los sindicatos sobre un recorte temporal de plantilla por razones organizativas y productivas, lo que permitió seguir reduciendo la masa salarial.
Bonos a la dirección en plena restricción
Mientras la mayor parte del personal se encontraba en régimen de ERTE, la dirección de Globalia —empresa matriz de Air Europa— aprobó el pago de bonificaciones a los altos directivos. Según datos internos, tres directivos recibieron premios por un total de 2 millones de euros por facilitar la obtención de 475 millones de euros en ayudas estatales. Estos pagos se autorizaron poco después de recibir los créditos de la SEPI, a pesar de la prohibición formal de otorgar este tipo de incentivos dentro del programa de salvamento. En ese mismo periodo, la empresa no abonó al Estado 14,5 millones de euros en cotizaciones sociales, suma que en los años siguientes aumentó hasta los 23,16 millones de euros.
Relaciones con el Estado y nuevas exigencias
La venta de la participación de Turkish Airlines permitió a Air Europa no solo saldar la deuda principal, sino también abonar 97 millones de euros en intereses de préstamos en cinco años. Sin embargo, los asuntos financieros no terminaron ahí: la compañía reclama al Ministerio de Transportes una compensación de 75 millones de euros por los vuelos subvencionados a las islas y ciudades autónomas. Estas rutas no son rentables, pero se mantienen para garantizar la conectividad de los residentes de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. Según Air Europa, la empresa ya ha presentado la solicitud correspondiente al Gobierno, pero las autoridades estatales no han aceptado la compensación cruzada con las deudas crediticias, alegando que provienen de fuentes de financiación distintas.
El acuerdo con Turkish Airlines fue un paso clave para Air Europa, que le permitió salir de una prolongada crisis y recuperar la estabilidad financiera. Sin embargo, la equidad en la distribución de fondos entre empleados y la dirección sigue siendo un tema de debate dentro de la compañía y entre los observadores del sector.