Alaska y Mario Vaquerizo han creado un patrimonio multimillonario en el centro de Madrid. Alaska y Mario Vaquerizo poseen propiedades por un valor superior a 5 millones de euros. Sus activos incluyen pisos, locales comerciales y una casa en las afueras de Madrid. Esta estrategia les garantiza estabilidad financiera.
Alaska y Mario Vaquerizo han construido en los últimos años uno de los portafolios inmobiliarios privados más destacados entre los artistas españoles. Según RUSSPAIN, sus activos están valorados en más de 5 millones de euros, con la mayor parte de las inversiones concentradas en una de las zonas céntricas de Madrid. La pareja adquirió de una vez dos plantas en un edificio residencial, donde establecieron su residencia familiar y un espacio independiente para recibir invitados y celebrar eventos.
En este mismo edificio, los esposos poseen un local comercial en la planta baja, así como la antigua portería, que Mario Vaquerizo transformó en un vestidor personal. Esta forma de gestionar su patrimonio inmobiliario les permite no solo vivir con comodidad, sino también generar fuentes adicionales de ingresos. En una entrevista, el artista señaló que prefiere invertir en «ladrillo» en vez de instrumentos financieros, considerando que la propiedad es un pilar más seguro para el futuro.
Además de las propiedades en el centro de la capital, la pareja posee también un ático valorado en más de 500 mil euros, así como una casa de 200 metros cuadrados en las afueras de Boadilla del Monte. Esta vivienda fue adquirida a Bibiana Fernández y se ha convertido en la residencia de verano de la familia. Todas las principales propiedades de Alaska y Mario Vaquerizo aparecen regularmente en sus redes sociales y en el reality show Alaska y Mario, lo que incrementa el interés del público por su estilo de vida.
La estabilidad financiera de la pareja no se sostiene solo en el sector inmobiliario. A través de la empresa Fangoria SL, fundada junto a Nacho Canut, gestionan proyectos musicales, giras y derechos de autor. Según los últimos datos, la facturación de la compañía supera los 2 millones de euros anuales, con unos beneficios netos de más de 140.000 euros. A estos ingresos se suman contratos publicitarios con grandes marcas, participación en programas de televisión y su propia línea de ropa.
Invertir en bienes raíces entre las figuras públicas de España no es algo inusual; sin embargo, un portafolio tan amplio y diversificado no es frecuente. A modo de comparación, en el país también se debate la situación financiera de otras personas conocidas, por ejemplo, las monjas, quienes, como se menciona en un reportaje sobre los ingresos y la situación de las monjas en España, no tienen acceso a activos similares y deben buscar su propio sustento. En este contexto, la estrategia de Alaska y Mario Vaquerizo resulta especialmente pragmática: no solo han logrado una vida confortable, sino que también han creado un colchón financiero para el futuro, independiente de la volatilidad del mundo del espectáculo.
En España, invertir en vivienda se considera tradicionalmente una de las formas más seguras de preservar y aumentar el capital. Según el Instituto Nacional de Estadística, en los últimos años la demanda de propiedad inmobiliaria en Madrid se mantiene establemente alta, y los precios de los inmuebles en el centro siguen en aumento. Esto confirma la vigencia de la estrategia elegida para quienes buscan seguridad financiera a largo plazo.