Un coche con cinco personas se salió de la vía en la A-67, cerca de Herrera de Pisuerga. Cuatro miembros de una familia murieron y una menor de nueve años está muy grave. La Guardia Civil investiga una posible somnolencia al volante.
Cuatro personas de una misma familia, incluidos dos menores de 17 y 14 años, perdieron la vida este domingo en un grave accidente de tráfico en la autovía A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia). Una niña de nueve años, también familiar, resultó herida de extrema gravedad y permanece ingresada. El siniestro se produjo en plena jornada de regreso tras el fin de semana, en un tramo muy transitado por viajeros que volvían del litoral cantábrico hacia el interior de Castilla y León.
El vehículo, en el que viajaban cinco personas de origen vallisoletano en dirección a Valladolid, se salió de la calzada por causas que, según las primeras investigaciones, apuntan a una posible somnolencia del conductor. El coche perdió el control, cruzó momentáneamente al carril contrario y terminó volcando varias veces en la mediana, quedando completamente destrozado. El accidente ocurrió a las 16:20 horas, en el kilómetro 83 de la autovía, en sentido decreciente.
Los servicios de emergencia, incluidos bomberos del parque de Herrera de Pisuerga, tuvieron que excarcelar a varios ocupantes que quedaron atrapados en el interior del turismo. Pese a la rápida intervención, no fue posible salvar la vida de los cuatro fallecidos: dos adultos de 48 y 45 años y los dos menores. La menor superviviente fue evacuada en estado crítico con apoyo de un helicóptero sanitario.
La Guardia Civil cortó inicialmente parte de la autovía y desvió el tráfico hacia la carretera nacional contigua, lo que provocó retenciones en la zona, especialmente cerca de un área de servicio utilizada por muchos conductores para aliviar la circulación. Posteriormente, se reabrió parcialmente la vía, manteniendo un carril cerrado mientras continuaban las labores de investigación y retirada del vehículo siniestrado.
Según la subdelegación del Gobierno en Palencia, la principal hipótesis es que el conductor pudo quedarse dormido al volante, ya que no hay otros vehículos implicados y el accidente se produjo en una franja horaria de intenso calor y tráfico. Los agentes tomaron declaración a testigos que circulaban por la zona en ese momento para esclarecer las circunstancias exactas del suceso.
Este tipo de accidentes, en los que la fatiga o la somnolencia juegan un papel determinante, suelen aumentar en periodos de desplazamientos masivos, como los fines de semana de verano. La A-67 es una de las principales vías de conexión entre Cantabria y el centro de Castilla y León, y cada año registra un notable incremento de tráfico en los días de retorno. Las autoridades insisten en la importancia de extremar la precaución y evitar conducir en condiciones de cansancio, especialmente en jornadas de calor intenso y largos trayectos.
En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que la somnolencia está detrás de un porcentaje significativo de accidentes mortales en carretera. Los desplazamientos familiares en verano, combinados con altas temperaturas y largas horas al volante, incrementan el riesgo de incidentes graves. La investigación sobre este accidente continúa abierta para determinar todos los factores que contribuyeron a la tragedia.