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De Chile a Asturias: una vida entre cabras y silencio

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

De Chile a Asturias: una vida entre cabras y silencio Español.News
De Chile a Asturias: una vida entre cabras y silencio

Mónica cambió la ciudad chilena por una aldea asturiana de solo ocho familias. Ahora cuida cabras, restaura una casa familiar y prepara un proyecto de turismo rural y meditación junto a Sergio. Su día a día redefine el sentido de pertenencia y calma.

Mónica llegó a una pequeña aldea de Asturias tras dos décadas en Santiago de Chile y un largo viaje por Europa y Asia. La vivienda, propiedad de la familia de Sergio, llevaba casi diez años cerrada. Ahora, entre paredes que aún huelen a humedad y madera antigua, la pareja reconstruye no solo la casa, sino también su modo de vida.

El cambio fue radical. Mónica, criada cerca del desierto de Atacama, apenas había visto bosques o rebaños. En Asturias, el paisaje verde y el ritmo pausado la enfrentaron a una rutina desconocida: cuidar quince cabras, aprender a leer el clima y convivir con el silencio. La adaptación no fue inmediata. Reconoce que aún siente inseguridad ante algunas tareas, pero la relación con los animales se ha vuelto esencial. "Me quedo en silencio, mirándolas comer", resume sobre esos momentos de calma inesperada.

La rehabilitación de la casa es un proyecto en marcha. Cada día implica trabajo físico y decisiones sobre cómo recuperar el patrimonio familiar de Sergio. Al mismo tiempo, ambos planean transformar las antiguas cuadras en un pequeño alojamiento rural enfocado en la meditación. Mónica, que aprendió técnicas de introspección durante su paso por centros en India, Nepal y Bélgica, quiere ofrecer retiros para quienes buscan desconectar y reencontrarse en plena naturaleza.

La distancia con la ciudad no la aísla tanto como temía. El supermercado, el banco y el bar más cercano están a quince minutos en coche, una distancia asumible para quien viene de un país tan extenso como Chile. Sin embargo, la nostalgia por la familia y la vida social anterior persiste. Su madre, al principio preocupada por la decisión, terminó comprendiendo el sentido de este cambio tras conocer la nueva realidad de su hija.

El día a día en la aldea está marcado por el trabajo con los animales, la restauración y la reflexión sobre el consumo y el sentido de pertenencia. Mónica habla de una transformación personal: dejar atrás la lógica de "ser o tener" y construir una vida desde cero, en contacto directo con la naturaleza y el legado familiar. Este tipo de elección vital recuerda a otras historias de quienes han apostado por un entorno rural y autosuficiente, como la experiencia de Sandra y José, que también dejaron la ciudad para criar a sus hijos en plena naturaleza (más detalles sobre su cambio de vida aquí).

El proyecto de turismo rural y meditación aún está en fase inicial, pero marca el horizonte de la pareja. La apuesta por la vida en el campo, lejos de ser una moda pasajera, responde a una búsqueda de sentido y equilibrio. En Asturias, Mónica ha encontrado una rutina que combina trabajo físico, introspección y la posibilidad de compartir su experiencia con quienes buscan una pausa en el ritmo acelerado de la ciudad.

En los últimos años, el interés por el turismo rural y las experiencias de reconexión con la naturaleza ha crecido en España, especialmente tras la pandemia. Iniciativas como la de Mónica y Sergio reflejan una tendencia a revalorizar el entorno rural, no solo como destino turístico, sino como espacio para nuevos proyectos de vida y bienestar personal.

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