La Policía Nacional arresta en Arahal a Dominique Delattre, prófugo francés buscado desde 2000. Vivía con identidad falsa y trabajaba como repartidor y jornalero. Su captura evita la prescripción de graves delitos.
Un hombre que durante más de dos décadas repartía pollos asados y trabajaba en el campo en Arahal (Sevilla) resultó ser uno de los fugitivos más buscados de Europa. Dominique Delattre, conocido como 'la vioque', fue arrestado el 24 de junio por la Policía Nacional tras 26 años en fuga, según informan medios franceses.
Delattre, nacido en Nîmes en 1962, era buscado por Europol y las autoridades francesas desde el año 2000, cuando escapó de prisión tras ser condenado por el asalto a un furgón blindado en Baillargues, cerca de Montpellier. En ese atraco, perpetrado junto a dos cómplices en 1997, un vigilante resultó gravemente herido. La condena a 20 años de cárcel no se cumplió: tres años después, Delattre y otro recluso lograron huir escalando el muro de la prisión con ayuda exterior y desaparecieron sin dejar rastro.
La investigación para localizarlo se reactivó en 2023, cuando las autoridades francesas alertaron de que podría estar oculto en España. Durante años, los investigadores siguieron la pista a través de familiares y conocidos, pero Delattre evitaba cualquier contacto directo y utilizaba intermediarios. Finalmente, la Policía Nacional centró la búsqueda en la provincia de Sevilla, donde el fugitivo llevaba una vida discreta bajo el nombre de Eric.
En Arahal, Delattre se integró en la comunidad desde 2005. Participaba en la recogida de aceituna y repartía pedidos en moto para un negocio local. Su marcado acento francés no levantó sospechas entre los vecinos, que lo consideraban un trabajador más. El día de su detención, caminaba en chanclas y bañador, probablemente hacia la piscina municipal. No portaba documentación y su aspecto, con el pelo canoso y envejecido, distaba mucho de la imagen de su ficha policial de los años noventa.
Al ser arrestado, Delattre no opuso resistencia y reconoció su identidad ante los agentes. Expresó alivio por el fin de su vida como fugitivo, una existencia que, según sus palabras, no era vida. Tras su detención, fue puesto a disposición judicial y enviado a prisión provisional, a la espera de su entrega a Francia.
El caso de Dominique Delattre pone de relieve la dificultad de localizar a fugitivos que logran integrarse en pequeñas localidades bajo identidades falsas. Según datos de Europol, España ha sido en ocasiones refugio para prófugos internacionales debido a su diversidad de regiones y la facilidad para pasar desapercibido en entornos rurales. La colaboración entre cuerpos policiales europeos ha permitido en los últimos años la detención de varios delincuentes de alto perfil ocultos en el país. La captura de Delattre evita la prescripción de delitos graves y subraya la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado.