La DGT impone la baliza V16 conectada como equipamiento obligatorio en España. No llevarla puede suponer sanción y problemas con el seguro. El dispositivo sustituye a los triángulos clásicos.
La Dirección General de Tráfico ha endurecido este verano las exigencias para los conductores en España: la baliza V16 conectada y homologada pasa a ser obligatoria en todos los vehículos que circulen por carretera. El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha advertido que la ausencia de este dispositivo puede derivar en sanciones y complicaciones en caso de accidente o avería. La medida entra en vigor en plena temporada de desplazamientos masivos, cuando millones de coches recorren el país y los riesgos en carretera aumentan.
Hasta ahora, los triángulos de emergencia eran el método habitual para señalizar un vehículo detenido. Sin embargo, la DGT ha decidido sustituirlos por la baliza V16, que permite alertar de una incidencia sin que el conductor tenga que abandonar el coche ni exponerse al tráfico. El dispositivo, de pequeño tamaño y fácil colocación sobre el techo, emite una luz visible y, en su versión conectada, transmite la ubicación del vehículo inmovilizado a la plataforma de tráfico.
La normativa es clara: solo se aceptan balizas V16 conectadas y homologadas. No basta con cualquier luz de emergencia ni con modelos antiguos sin conexión. La función principal del dispositivo es avisar de la presencia de un vehículo parado por avería o accidente, activando la geolocalización únicamente en caso de emergencia. Antes de salir de viaje, la DGT recomienda comprobar que la baliza cumple los requisitos técnicos y está preparada para enviar la posición cuando se active.
El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones económicas y, en caso de siniestro, problemas con el atestado o la aseguradora. La DGT insiste en que una señalización deficiente no solo supone una multa, sino que también incrementa el riesgo para el resto de usuarios de la vía. Por eso, la baliza V16 deja de ser un accesorio opcional y pasa a formar parte del equipamiento básico del vehículo.
Además de la nueva exigencia sobre la V16, Tráfico reitera sus advertencias habituales para el verano: evitar distracciones, no consumir alcohol, respetar los límites de velocidad y extremar la precaución en trayectos largos o con tráfico denso. La tecnología, según la DGT, puede ayudar a reducir riesgos, pero no sustituye la responsabilidad al volante. Revisar el estado del coche, descansar periódicamente y no confiarse en rutas conocidas siguen siendo recomendaciones clave.
Como contexto, la introducción de la baliza V16 conectada responde a la necesidad de mejorar la seguridad en carretera y reducir los accidentes relacionados con la señalización de vehículos detenidos. Según datos de la DGT, en los últimos años se han registrado incidentes graves al colocar triángulos en vías rápidas. La nueva normativa busca minimizar estos riesgos y agilizar la localización de emergencias. El plazo para la retirada definitiva de los triángulos tradicionales se ha ido acortando, y la V16 conectada ya es obligatoria en 2026 para todos los conductores en España.