Don Omar actuó ante 55.000 asistentes en Barcelona, marcando un hito en su gira mundial. El artista puertorriqueño, referente del reguetón, mantiene su influencia pese a anunciar su retirada.
El Estadi Olímpic de Barcelona fue escenario de uno de los conciertos más multitudinarios del año: Don Omar, figura clave del reguetón internacional, reunió a 55.000 personas en una cita marcada por la expectación y la logística compleja. El evento, que colapsó el tráfico y agotó las entradas con precios elevados, confirma la vigencia del artista puertorriqueño, quien a sus 48 años sigue encabezando grandes giras pese a sus reiterados anuncios de retirada.
William Omar Landrón Rivera, conocido mundialmente como Don Omar, regresó a los escenarios españoles con The Last King World Tour, una gira que recorre Europa tras su paso por Sevilla y ahora Barcelona. El espectáculo, enmarcado en el Cook Festival originario de Tenerife, se caracteriza por un formato de festival donde el cantante interpreta una veintena de éxitos que han liderado las listas de reproducción en la industria musical.
El repertorio de Don Omar incluye colaboraciones con artistas como Daddy Yankee, Wisin & Yandel y Romeo Santos, consolidando su papel como narrador de historias en géneros como la bachata y el reguetón. Durante el concierto, el artista dedicó un saludo a Daddy Yankee y repasó temas emblemáticos como Ella y Yo y Pobre Diabla, donde la narrativa y los giros argumentales son parte de su sello personal. La puesta en escena destacó tanto por la pirotecnia como por la conexión con el público, que coreó cada uno de los temas.
Más allá de la música, Don Omar ha desarrollado una carrera diversa: fue predicador, fundó sellos discográficos como Orfanato Music Group y Sugar Cream Music, y gestionó una empresa de vegetales orgánicos. Su imagen pública se consolidó también con su aparición en MTV Cribs, donde mostró su residencia. En el concierto de Barcelona, el artista aprovechó para lanzar un mensaje de unidad entre los asistentes latinos, recordando la importancia de la identidad en Europa.
El título de la gira, The Last King World Tour, hace referencia a su segundo álbum King of Kings (2006) y a su apodo original The Last Don, adoptado en 2003, antes del éxito global de La Gasolina de Daddy Yankee. Esta autodenominación, según el propio Don Omar, alude tanto a su papel en la escena musical como a su pasado religioso. La gira representa una especie de despedida, aunque el propio artista ha pospuesto su retiro en varias ocasiones, como ocurrió tras la pandemia y con la gira Back To Reggaeton Tour en 2024.
El cierre del concierto llegó con Bandoleros, su primera colaboración con Tego Calderón, en un guiño a la historia del género y a la influencia de ambos artistas en la evolución del reguetón. La magnitud del evento en Barcelona recuerda otros momentos destacados de la música española, como la reciente participación de Nuria Fergó en televisión, que también atrajo la atención del público, según se recoge en una crónica sobre su regreso a la actualidad musical.
Don Omar, pese a sus deseos de retirarse, sigue siendo una figura central en la música urbana. Su capacidad para reinventarse y conectar con distintas generaciones le permite mantener un lugar destacado en la escena internacional. El fenómeno de los grandes conciertos en España refleja el peso de la música latina en el país y la demanda de espectáculos de gran formato. La trayectoria de Don Omar, marcada por éxitos, colaboraciones y una constante reinvención, ilustra la evolución del reguetón desde sus inicios hasta su consolidación como uno de los géneros más influyentes del siglo XXI.