La playa de Els Vivers, en Guardamar del Segura, vivió este sábado un doble ahogamiento que vuelve a poner la seguridad en las costas valencianas en el centro del debate. Dos jóvenes murieron tras meterse en el mar aunque ondeaba la bandera roja, que prohíbe el baño por peligro. Los servicios de emergencia acudieron rápido, pero no pudieron salvarles la vida.
El aviso llegó al Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) a las 14:11. Dos ambulancias del SAMU y un Soporte Vital Básico fueron enviados a la playa. Los sanitarios intentaron reanimar a los jóvenes con maniobras de reanimación cardiopulmonar. No hubo éxito. Solo pudieron certificar la muerte de ambos, según fuentes policiales. Una publicación local apunta que tenían unos 25 años y eran de origen ucraniano, residentes en Polonia, aunque este dato aún no está confirmado por todas las fuentes oficiales.
El día del suceso, además de la bandera roja, se registraron fuertes corrientes en la zona de Els Vivers, lo que incrementó notablemente el riesgo para los bañistas.
El suceso ocurrió en plena alerta máxima en la Comunidad Valenciana. En 2025, la región sumó 65 ahogamientos en espacios acuáticos. Es la tercera autonomía española con más casos, solo por detrás de Andalucía y Canarias. Agosto fue especialmente duro, con 16 muertes, según la estadística de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo.
Bañarse con bandera roja, pese a la advertencia clara del riesgo, es un factor clave en este tipo de tragedias. Las autoridades insisten en que hay que respetar la señalización y las indicaciones de los socorristas, sobre todo cuando el mar está peligroso. El CICU confirmó que los dos jóvenes no respondieron a las maniobras de reanimación y que la muerte se certificó en la misma playa.
Lo ocurrido en Guardamar de Segura no es un caso aislado. Es parte de una tendencia preocupante en las playas valencianas. La mezcla de imprudencia y mal tiempo sigue costando vidas cada verano. Los datos oficiales muestran que la Comunidad Valenciana concentra un número alto de muertes por ahogamiento. Esto obliga a reforzar las campañas de prevención y la vigilancia en las zonas de baño.
El verano de 2026 ha sido uno de los más graves en cuanto a ahogamientos en España, según informes publicados a principios de octubre, lo que ha intensificado el debate sobre la prevención y la seguridad en las playas.
A pesar de los esfuerzos de los servicios de emergencia y de que existen protocolos claros, respetar las normas básicas de seguridad sigue siendo la mejor barrera contra estos sucesos. La tragedia de Els Vivers muestra la urgencia de concienciar más a la sociedad y de no ignorar nunca las advertencias en la costa. Las cifras oficiales de ahogamientos en la región exigen una respuesta firme y constante para evitar que casos como el de Guardamar se repitan pronto.
Para más detalles sobre la evolución de los siniestros acuáticos y la respuesta institucional, puede consultarse el informe de El Confidencial.