La Charca, en Salobreña, y Los Berengueles, en Almuñécar, pasan de ser referentes de calidad a figurar entre las playas más amenazadas de la Costa Tropical. Ecologistas en Acción denuncia vertidos y presión urbanística en ambas zonas.
La Charca, en Salobreña, y Los Berengueles, en Almuñécar, han dejado de ser ejemplo de excelencia para convertirse en símbolo de alerta ambiental. Ambas playas, hasta hace poco asociadas a la calidad y el turismo familiar, han sido incluidas en el informe Banderas Negras 2026 elaborado por Ecologistas en Acción, que señala los problemas de contaminación y la presión urbanística como amenazas directas a su futuro.
En el caso de La Charca, también conocida como El Peñón, el informe destaca episodios reiterados de contaminación en sus aguas de baño. Durante 2025, las autoridades impusieron dos restricciones: en agosto se recomendó evitar el baño por la presencia de enterococos intestinales y en septiembre se prohibió temporalmente tras detectarse niveles elevados de Escherichia coli. Según Ecologistas en Acción, estos incidentes no son nuevos y se repiten desde hace años, vinculados a vertidos sin depurar procedentes de viviendas no conectadas al alcantarillado, acequias agrícolas y emisarios submarinos urbanos e industriales.
La organización reclama una intervención urgente: depuración efectiva de aguas residuales, control del uso de pesticidas y herbicidas en los cauces y la suspensión de nuevas licencias de construcción en zonas sin red de saneamiento. La situación contrasta con la reciente concesión de 14 Banderas Azules a playas de Granada, entre ellas La Guardia y Marina del Este-Los Berengueles, lo que pone de manifiesto la diferencia de criterios entre los distintivos y la complejidad de la gestión costera.
Urbanización en Los Berengueles
En Los Berengueles, la Bandera Negra está motivada por el impacto de una nueva promoción inmobiliaria junto al litoral y el puerto deportivo Marina del Este. Ecologistas en Acción denuncia la pérdida de vegetación autóctona, movimientos de tierra y alteraciones paisajísticas provocadas por las obras, además de la proximidad a espacios protegidos como los Acantilados de Maro y los fondos marinos de la Punta de la Mona.
El informe subraya que la urbanización se sitúa junto a un área donde se desarrollan proyectos de recuperación del coral Dendrophyllia ramea, catalogado como vulnerable, y advierte sobre la falta de conexión al alcantarillado en parte de las edificaciones de la zona. La presión urbanística, sumada a la fragilidad ambiental del entorno, agrava el riesgo para la biodiversidad y la calidad del agua.
Reclamos y contexto ambiental
Ecologistas en Acción propone para La Charca una revisión integral del sistema de saneamiento y la eliminación de todos los focos de vertido que llegan al mar. Para Los Berengueles, la entidad exige una planificación litoral que priorice la conservación y restauración ambiental, así como una moratoria para nuevos desarrollos en áreas de alto valor natural, paisajístico o geológico.
La inclusión de estas playas en el listado de Banderas Negras llega pocas semanas después de que la provincia celebrara la obtención de múltiples Banderas Azules, lo que evidencia la coexistencia de logros y desafíos en la gestión del litoral granadino. El caso de La Charca y Los Berengueles no es aislado: en otras zonas del sur, como la Cala de Los Cocedores en Almería, la protección del entorno natural y la presión turística también generan debate, como se analiza en este reportaje sobre enclaves costeros singulares.
La situación de la Costa Tropical refleja la tensión entre el desarrollo turístico, la expansión urbanística y la necesidad de preservar los ecosistemas costeros. La respuesta de las administraciones y la implicación de la sociedad serán claves para determinar si estos espacios podrán recuperar su prestigio ambiental o si la Bandera Negra marcará un punto de inflexión en su historia.