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Eclipse solar: cuándo es seguro quitarse las gafas y qué riesgos existen

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Eclipse solar: cuándo es seguro quitarse las gafas y qué riesgos existen Español.News © espanol.news
Eclipse solar: cuándo es seguro quitarse las gafas y qué riesgos existen © espanol.news

El eclipse solar del 12 de agosto obliga a extremar precauciones. Las gafas homologadas solo pueden retirarse durante la totalidad. Un error puede causar daños irreversibles en la retina.

El eclipse solar previsto para el 12 de agosto en Galicia ha puesto en primer plano la importancia de la protección ocular. La experiencia reciente en Estados Unidos, donde tras el eclipse total de 2024 se multiplicaron las búsquedas de «me duelen los ojos», ha servido de advertencia: mirar al Sol sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves en la retina, como la retinopatía solar, cuyos síntomas pueden aparecer horas después y afectar de forma permanente la visión central.

Las autoridades y expertos insisten en que las gafas homologadas deben utilizarse desde el inicio del eclipse, previsto en Galicia sobre las 19.30 horas, y mantenerse puestas mientras cualquier parte del disco solar siga visible. Solo durante la fase de totalidad, cuando la Luna cubre completamente el Sol, es seguro retirarlas. Este momento, que en Galicia comenzará alrededor de las 20.28 horas y solo será visible en la franja de totalidad, puede durar desde unos segundos hasta poco más de un minuto y medio, dependiendo del lugar exacto de observación.

En las zonas donde el eclipse alcance el 99% de ocultación, la protección sigue siendo imprescindible. Aunque la Luna oculte casi todo el Sol, el pequeño porcentaje restante emite suficiente radiación para dañar la retina. Por tanto, las gafas no deben retirarse en ningún momento fuera de la totalidad. La diferencia entre un eclipse total y uno parcial es clave para la seguridad visual.

Para evitar errores, se recomienda comprobar con antelación la hora exacta de la totalidad en el lugar de observación y programar una alarma que avise unos segundos antes de que termine. Así se garantiza que las gafas se coloquen de nuevo antes de que reaparezca el primer destello solar. Esta medida es especialmente relevante en localidades donde la totalidad será muy breve.

El uso de gafas graduadas no exime de la protección: quienes las necesiten deben colocar las gafas homologadas por encima. Las gafas de corrección visual no filtran la radiación solar y no protegen frente a lesiones. Además, solo deben emplearse gafas que cumplan la norma internacional ISO 12312-2 y estén en perfecto estado, sin rayaduras ni daños.

Incluso si el cielo está nublado, la radiación solar puede atravesar las nubes y dañar la vista. Por eso, mientras el disco solar sea visible, aunque sea de forma difusa, la protección sigue siendo obligatoria. Los métodos caseros, como radiografías, cristales ahumados o gafas de sol convencionales, no ofrecen seguridad y pueden provocar daños irreversibles.

El uso de telescopios o cámaras solo es seguro si incorporan un filtro solar específico colocado delante del objetivo. No basta con llevar gafas para eclipses al mirar a través de estos instrumentos, ya que la concentración de luz puede superar la capacidad de protección de las gafas y causar lesiones graves.

La expectación por el eclipse ha llevado a muchas personas a buscar información sobre las mejores condiciones de observación. Según el pronóstico de nubosidad en el norte, la visibilidad podría verse afectada en algunas zonas, lo que no elimina la necesidad de protección ocular mientras el Sol sea visible.

El eclipse solar es un fenómeno poco frecuente en España. La última vez que Galicia vivió una totalidad fue en 1912. La retinopatía solar puede causar desde visión borrosa hasta la aparición de manchas oscuras en el campo visual. La norma ISO 12312-2 es la referencia internacional para la seguridad de las gafas de eclipse. La observación indirecta, como la proyección de la imagen sobre una superficie, es la alternativa más segura si no se dispone de gafas homologadas. La protección de la vista debe ser prioritaria ante cualquier eclipse, independientemente de la cobertura de nubes o el porcentaje de ocultación.

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