Egipto venció 3-1 a Nueva Zelanda y encabeza el Grupo G. Mohamed Salah fue clave en la remontada. El resultado acerca a los egipcios a la fase de eliminación.
Egipto firmó una página inédita en su historia futbolística al conseguir su primer triunfo en un Mundial, superando a Nueva Zelanda por 3-1 tras remontar un marcador adverso. El encuentro, disputado en BC Place, dejó a los africanos como líderes del Grupo G y reavivó sus opciones de avanzar a la siguiente ronda.
El partido arrancó con dominio alterno, pero fue Nueva Zelanda quien golpeó primero. Finn Surman aprovechó un córner en el minuto 15 para adelantar a los oceánicos, obligando a Egipto a buscar soluciones tras un primer tiempo discreto. La reacción egipcia llegó tras el descanso, con un planteamiento más ofensivo y mayor presión sobre el área rival.
La igualdad se restableció en el minuto 58, cuando Mostafa Ziko remató de cabeza un centro preciso de Mohamed Hany. A partir de ese momento, Egipto intensificó su ataque y encontró en Mohamed Salah el factor diferencial. El veterano extremo, de 34 años, protagonizó una jugada individual por la banda derecha, combinó con Ziko y definió con precisión al segundo palo en el minuto 67, desatando la euforia en la grada.
En la recta final, Salah volvió a ser protagonista, esta vez como asistente. En el minuto 81, tras un saque de esquina, sirvió un balón que Trézéguet, recién ingresado al campo, cabeceó al primer palo para sentenciar el marcador. Nueva Zelanda intentó recortar distancias en los últimos minutos, pero la defensa egipcia resistió sin mayores sobresaltos.
El seleccionador Hossam Hassan celebró la victoria dando la vuelta al estadio con la bandera egipcia, acompañado por una afición que no dejó de animar. Egipto, que partía como favorito gracias a la presencia de Salah y Omar Marmoush en ataque, suma ahora cuatro puntos en dos jornadas y se coloca en lo más alto del grupo. Nueva Zelanda, por su parte, queda en la última posición con solo un punto.
La victoria de Egipto no solo supone un hito para su selección, sino que también altera el panorama del Grupo G, donde la lucha por los puestos de clasificación se intensifica. En la historia de los Mundiales, Egipto había participado en varias ediciones sin lograr una victoria, lo que añade relevancia al resultado. El formato actual del torneo permite que los dos primeros de cada grupo avancen a octavos de final, por lo que este triunfo acerca a los africanos a una fase que nunca han disputado desde la ampliación del campeonato.