• 5 min de lectura
  • por

El azul pierde terreno: arquitectos apuestan por piscinas beige y grises

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

El azul pierde terreno: arquitectos apuestan por piscinas beige y grises Español.News
El azul pierde terreno: arquitectos apuestan por piscinas beige y grises

El clásico azulejo azul deja de ser la única opción para las piscinas en viviendas con jardín. Arquitectos como Jorge y Pablo Piedra defienden fondos beige, crema o grises para lograr una integración más natural y elegante con el entorno.

Jorge y Pablo Piedra, arquitecto e ingeniero al frente de @depiedras_, han decidido romper con la tradición del azulejo azul en las piscinas residenciales. Para ellos, el diseño de la piscina no debe ser un añadido de última hora, sino una pieza clave que se planifica desde el inicio del proyecto arquitectónico. Su propuesta: apostar por fondos beige, crema o grises que permitan que la piscina dialogue con el paisaje y no compita con él.

Durante décadas, el azul intenso ha dominado el diseño de piscinas en jardines privados, convirtiéndose en una imagen casi automática. Sin embargo, los Piedra consideran que esta elección se ha vuelto previsible y resta personalidad a los espacios exteriores. "Las piscinas actuales aburren. No me gustan porque últimamente todas son iguales", han señalado en sus redes sociales, donde invitan a repensar el papel visual de la piscina en la vivienda.

El problema del azul estándar

La crítica de estos profesionales no es contra el color azul en sí, sino contra la tendencia a repetir el mismo esquema sin tener en cuenta el entorno. Según explican, muchas veces la piscina se diseña al final, cuando ya están decididos la fachada, los pavimentos y la vegetación, lo que lleva a soluciones estándar: vaso rectangular, fondo azul y escasa relación con el jardín.

Para Jorge y Pablo Piedra, integrar la piscina desde el principio permite ajustar tamaño, orientación, profundidad y accesos, logrando que el espacio exterior sea más coherente y funcional durante los meses de calor.

Beige, crema y arena: una nueva estética

Entre las alternativas que proponen, destacan los fondos beige, crema o arena. Estos tonos suavizan la percepción del agua y generan una sensación más limpia y transparente, especialmente en viviendas rodeadas de vegetación, piedra natural o materiales terrosos. El resultado es una lámina de agua que se funde con el entorno, en lugar de destacar como una mancha azul.

El efecto visual depende del color del revestimiento, no de la calidad del agua. Un fondo beige o crema puede ser especialmente adecuado en casas de campo o jardines mediterráneos, donde se busca que la piscina no sea el centro de atención, sino un elemento más del paisaje.

El gris gana protagonismo

Otra opción que gana adeptos es el revestimiento gris, la favorita de Jorge y Pablo Piedra. Según explican, este acabado oscurece el agua y aporta un aspecto más natural, que encaja bien en proyectos con piedra, madera o vegetación abundante. La percepción final depende también de la profundidad, la orientación solar y la cantidad de luz que recibe la piscina a lo largo del día.

Además del color, los arquitectos animan a explorar nuevas formas. No todas las piscinas deben ser rectangulares: las curvas pueden adaptarse mejor a jardines orgánicos, mientras que las piscinas alargadas acompañan la arquitectura de viviendas lineales. Elementos como escalones amplios, bancos sumergidos o zonas de poca profundidad permiten personalizar aún más el espacio.

La piscina como parte del proyecto

Para estos profesionales, la clave está en dejar de ver la piscina como un añadido y convertirla en un elemento integrado desde el principio. Cuando se estudian juntos los recorridos, las vistas, la terraza y los materiales, el resultado es un espacio exterior más coherente y con personalidad propia.

La tendencia a repensar el diseño de las piscinas no solo responde a criterios estéticos, sino también a una mayor conciencia sobre el impacto visual y ambiental de las construcciones. En este sentido, algunas iniciativas municipales, como la prohibición de fumar en piscinas públicas de Colmenar Viejo, buscan reforzar la calidad y el disfrute de estos espacios, como se recoge en esta medida adoptada en la Comunidad de Madrid.

El cambio de mentalidad en el diseño de piscinas refleja una evolución hacia proyectos más personalizados y respetuosos con el entorno. Elegir colores y formas diferentes no solo transforma la estética, sino que puede mejorar la experiencia de uso y la integración con el paisaje.

Artículos relacionados