Las temperaturas han subido con fuerza en Cataluña, dejando máximas de hasta 38 ºC en Ponent y el interior de las Terres de l'Ebre. En la mayoría de comarcas, los termómetros han superado los 30 ºC con holgura. El martes se perfila como el día más caluroso de este tramo del verano, justo antes de un cambio de tiempo marcado.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emitió avisos de nivel amarillo por altas temperaturas en varias comunidades autónomas, incluida Cataluña, con máximas previstas de hasta 34 ºC en amplias zonas.
El calor se nota también de noche. Las mínimas han subido y en el litoral se han registrado noches tropicales, con valores que no bajan de 23 o 24 ºC. Incluso en el interior, dormir sin ventilador resulta difícil. En el Pirineo, la bajada nocturna de temperatura ha sido menos marcada que en días anteriores, y las máximas han llegado a los 32-34 ºC en los principales valles.
El repunte térmico se concentra sobre todo en la mitad oeste. En los observatorios de Ponent y Ebre, los 37 ºC se han quedado cortos y en algunos puntos se ha rozado la barrera de los 38 ºC. En cambio, el nordeste ha notado algo de alivio gracias al viento de levante, que ha frenado el ascenso térmico en esa zona.
Durante la primera decena de septiembre, Meteocat activó alertas no solo por calor, sino también por lluvias intensas, granizo y viento fuerte, lo que evidencia la rápida transición de condiciones extremas en Cataluña.
El contraste con la estabilidad de estos días será claro. Las autoridades recomiendan precaución ante el riesgo de golpes de calor y recuerdan la importancia de hidratarse y evitar la exposición solar en las horas centrales. El seguimiento de la situación meteorológica se intensifica, ya que algunas tormentas podrían ser intensas y provocar incidencias puntuales. El Ministerio del Interior y los servicios de Protección Civil mantienen la vigilancia ante posibles emergencias por fenómenos extremos.
Los fenómenos meteorológicos extremos no son nuevos en España. Como se vio en el análisis anterior sobre el eclipse solar de 2027, los cambios bruscos de tiempo pueden alterar la vida cotidiana y la economía local, obligando a adaptar planes y medidas de prevención.
La ola de calor de este martes confirma que el verano en Cataluña sigue su propio ritmo, con jornadas que se salen de la normalidad climática y obligan a estar atentos a cada cambio. La previsión de tormentas y el descenso térmico inmediato muestran la volatilidad de la situación y dejan claro que la estabilidad meteorológica es, por ahora, la excepción. Más detalles sobre la evolución de la ola de calor y los avisos oficiales pueden consultarse en la cobertura de El Mundo.