El PSOE de Torrelavega ha pasado de 400 a casi 1.000 militantes en seis meses. El aumento coincide con las primarias y ha generado dudas sobre la legitimidad del proceso. Ferraz valida la mayoría de las nuevas altas.
El PSOE de Torrelavega ha experimentado un crecimiento inédito en su número de militantes en los últimos seis meses, pasando de 400 a cerca de 1.000 afiliados. Este aumento, que ha situado a la agrupación como una de las más grandes del partido en España, coincide con la celebración de primarias para elegir al candidato a la alcaldía en las próximas elecciones municipales. La situación ha generado inquietud interna y ha puesto el foco sobre la transparencia del proceso.
El incremento de afiliaciones ha sido especialmente intenso en los días previos al cierre del censo, con 283 nuevas altas registradas solo el 31 de mayo, según un informe remitido a la dirección federal del partido. El censo definitivo se cerró con 911 militantes, sin contar a los miembros de Juventudes Socialistas. La dirección nacional del PSOE, Ferraz, ha validado la mayoría de las incorporaciones tras revisar que cumplen los requisitos de residencia o vínculo laboral con el municipio y el pago de cuotas.
La pugna interna enfrenta al secretario de organización regional, Agustín Molleda, y al teniente de alcalde y secretario local, José Luis Urraca. Ambas candidaturas han sido señaladas por engrosar el censo, lo que ha alimentado las sospechas de maniobras para influir en el resultado de las primarias. Desde la dirección local se ha solicitado que el proceso se celebre con el censo cerrado a 1 de octubre de 2025, argumentando que refleja la composición real de la militancia.
El fenómeno no ha pasado desapercibido en el contexto nacional. Torrelavega, con casi 52.000 habitantes, se ha convertido en la segunda agrupación socialista más numerosa del norte de España, solo superada por Gijón. En comparación, ciudades como León o A Coruña cuentan con censos significativamente menores. El crecimiento en Torrelavega contrasta con la tendencia general en Cantabria, donde hace un año el PSOE sumaba menos de 3.000 militantes en toda la comunidad.
El papel de las Juventudes Socialistas también ha sido objeto de controversia. La dirección local ha pedido que no se incluyan 101 nuevas altas de Juventudes en el proceso, alegando que la agrupación fue utilizada como instrumento para captar afiliados con fines electorales. Desde Juventudes Socialistas de Cantabria reconocen que el aumento responde al interés generado por las primarias, aunque insisten en que es habitual en estos procesos internos.
La dirección federal del PSOE considera que, mientras se cumplan los requisitos, las afiliaciones son válidas. Sin embargo, voces de otras federaciones advierten de que la situación en Torrelavega es excepcional y podría sentar un precedente para futuras primarias en otras regiones. El cierre del censo para los próximos procesos autonómicos y municipales está previsto para el 1 de septiembre.
El caso de Torrelavega se suma a otros episodios recientes en los que la movilización interna y la competencia por el control de agrupaciones han generado tensiones en partidos políticos españoles. En situaciones de alta participación o cambios bruscos en la afiliación, como ocurrió durante la evacuación por incendio en Lozoyuela, que también movilizó a miles de personas y requirió la intervención de las autoridades, la gestión de censos y la transparencia de los procesos internos adquieren especial relevancia. Más detalles sobre la respuesta institucional ante emergencias pueden consultarse en este análisis sobre la actuación en Lozoyuela.
Torrelavega ha sido tradicionalmente un bastión socialista en Cantabria, aunque actualmente la alcaldía está en manos del PRC. El PSOE solo perdió el control municipal entre 2011 y 2014, cuando gobernó el PP. El crecimiento actual del censo socialista, según fuentes consultadas, podría alterar el equilibrio interno y condicionar la elección del próximo candidato. La evolución de la militancia en los próximos meses será clave para entender si este fenómeno se consolida o responde únicamente a la coyuntura de las primarias.
En el contexto nacional, el PSOE mantiene una estructura territorial diversa, con agrupaciones de tamaño muy dispar. La gestión de censos y la regulación de procesos internos son cuestiones recurrentes en los partidos con fuerte implantación local. La experiencia de Torrelavega podría influir en la revisión de los procedimientos de afiliación y en la vigilancia de posibles prácticas irregulares en futuras convocatorias.