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El centro catalán tras el ‘procés’ redefine el tablero político

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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El centro catalán tras el ‘procés’ redefine el tablero político

El espacio político que antes ocupaba el núcleo convergente en Cataluña ha quedado vacío tras el ‘procés’. Varios partidos buscan ahora atraer a estos votantes, reconfigurando alianzas y estrategias en la región.

El escenario político catalán vive una pugna silenciosa por un segmento de votantes que, hasta hace pocos años, era el eje de las mayorías y el equilibrio institucional en la región. Tras la sacudida del ‘procés’, el núcleo tradicional del voto convergente ha desaparecido del mapa electoral, dejando un vacío que ahora se ha convertido en el principal objetivo de las formaciones que aspiran a liderar Cataluña o influir en la política nacional.

En los últimos meses, se han sucedido movimientos de calado en torno a este espacio. Alberto Núñez Feijóo ha declarado superada la etapa del ‘procés’ y ha iniciado una ofensiva para captar a los votantes que hace tres décadas fueron clave para el Partido Popular en Cataluña. Paralelamente, Carles Campuzano, diputado de ERC y exdirigente de CDC, ha impulsado la creación de Esquerra Democràtica, un nuevo partido que busca abrir el espectro republicano hacia el antiguo polo del voto pujolista. A esto se suma el homenaje organizado por la JNC a Jordi Pujol, figura central del catalanismo moderado.

Salvador Illa, por su parte, ha optado por gestos simbólicos que lo acercan al imaginario del ‘expresident’, como su defensa de la exoneración de los hijos de Pujol en los tribunales o la bienvenida al Papa con referencias a la cultura catalana. Estas iniciativas, aunque diversas en forma y origen, comparten un mismo objetivo: conquistar el espacio ideológico que ocupaba el votante convergente antes de la crisis independentista.

Este segmento, situado entre el centro político y el catalanismo moderado, se ha convertido en un auténtico agujero negro con capacidad de atraer fuerzas de distintos partidos. La transformación de CDC y la radicalización del debate catalán durante el ‘procés’ provocaron que muchos de estos electores se distanciaran de la política activa. En las elecciones de 2021, su ausencia fue notoria y, desde entonces, ningún partido ha logrado movilizarlos de forma significativa.

La importancia de este grupo radica en su potencial para inclinar la balanza electoral. Quien logre atraerlo podría obtener una ventaja decisiva en Cataluña y, por extensión, en el conjunto de España, dada la relevancia de los escaños catalanes en el Congreso. Por eso, tanto partidos estatales como fuerzas catalanas han intensificado sus gestos y mensajes hacia este electorado, conscientes de que su apoyo puede ser determinante para acceder al poder o condicionar la gobernabilidad nacional.

El consenso y la cautela en torno a la figura de Jordi Pujol reflejan la sensibilidad de este proceso. Pujol, con el paso de los años, ha pasado de ser un referente político a convertirse en una figura casi venerable, alejada de la confrontación directa que caracteriza a otros exlíderes. Su reivindicación de una Cataluña abierta y plural sigue marcando el límite de este espacio, al que no logran acceder propuestas más radicales como la de Orriols.

Según datos históricos, el voto convergente fue durante décadas el principal motor de estabilidad en Cataluña, permitiendo gobiernos de amplio espectro y facilitando acuerdos con Madrid. La desaparición de este bloque tras el ‘procés’ ha fragmentado el panorama y ha obligado a los partidos a reinventar sus estrategias. La recuperación de este electorado podría suponer no solo un cambio en la política catalana, sino también un giro en la correlación de fuerzas a nivel estatal. La evolución de este espacio será clave en las próximas citas electorales y en la definición del futuro político de Cataluña.

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