El fallecimiento de Xosé Manuel Beiras a los 90 años ha removido el panorama gallego y ha puesto sobre la mesa una parte de su vida que siempre mantuvo lejos de la opinión pública: su familia. Durante décadas, Beiras fue sinónimo de compromiso político y cultural, pero en casa cultivó una red familiar amplia y discreta. Dos matrimonios, ocho hermanos y dos hijos que han seguido su propio rumbo forman el núcleo de ese círculo privado.
La discreción fue siempre la norma en el entorno de Beiras. Aunque su figura pública era conocida en toda Galicia, nunca dejó que su vida personal eclipsara su carrera. La muerte de su última esposa, Aurora 'Aurichu' Pereira Carballo, en noviembre de 2023, y ahora la suya propia, han devuelto a la conversación los nombres y relaciones que marcaron su vida más íntima.
El velatorio público de Xosé Manuel Beiras se celebró en el Museo do Pobo Galego de Santiago de Compostela, abriendo sus puertas el 9 de octubre a las 12:00 horas.
Una familia numerosa y marcada por la cultura
Beiras nació en Santiago de Compostela el 7 de abril de 1936, en una familia muy ligada al galleguismo. Su padre, Manuel Beiras García, fue uno de los fundadores del Partido Galeguista durante la Segunda República y una figura clave en la cultura gallega. Su madre, Herminia Torrado Moldes, completó un hogar donde crecieron nueve hijos: María Jesús, Ángel, Alejandro, Herminia, María José, María Teresa, Julio, María Carmen y el propio Xosé Manuel. Era un clan grande, con raíces en la intelectualidad y la defensa de la identidad gallega.
La carrera profesional de Beiras fue tan intensa como su vida familiar. Se licenció en Derecho por la Universidad de Santiago en 1957 y estudió Economía en París entre 1957 y 1960. Trabajó como profesor universitario, escritor y economista. Pero fue en la política donde dejó su huella más profunda. Militó en la clandestinidad del Partido Socialista Galego en los años sesenta, bajo la dictadura franquista. Más tarde fundó el Bloque Nacionalista Galego en 1982 y, en 2012, impulsó Anova-Irmandade Nacionalista. Aunque se retiró del Parlamento en 2017, siguió siendo un referente para la izquierda gallega y, en los últimos años, se reconcilió con el BNG.
Dos mujeres clave y una ruptura que marcó época
En el terreno personal, Beiras vivió dos relaciones importantes. Su primer matrimonio fue con Teresa García-Sabell, filósofa y profesora gallega, con quien tuvo dos hijos antes de separarse a finales de los setenta. El propio Beiras reconoció que esa ruptura coincidió con una etapa de crisis personal y política. Más adelante, encontró estabilidad junto a Aurora 'Aurichu' Pereira Carballo, pintora gallega y también divorciada, que fue su compañera hasta su fallecimiento en 2023.
La reserva de Beiras en lo personal contrasta con la exposición de otros personajes públicos, como se ha visto en casos recientes donde la familia se convierte en tema nacional.
Beiras obtuvo su primer escaño en el Parlamento de Galicia en las elecciones del 24 de noviembre de 1985, convirtiéndose en una de las figuras más reconocidas de la autonomía gallega durante más de dos décadas.
Hijos con caminos propios
De su primer matrimonio nacieron sus dos hijos, ambos alejados de la política pero con trayectorias destacadas. Ricardo Beiras, el mayor, nacido en 1965, ha hecho carrera en el ámbito académico como catedrático y profesor en la Universidade de Vigo, especializado en Ecología y Biología Marina. Dirige la Estación de Ciencias Marinas de Toralla y ha publicado numerosos trabajos sobre contaminación y toxicología marina.
El hijo menor, Daniel Beiras, eligió la arquitectura y el urbanismo. Es doctor arquitecto por la Universidade da Coruña y se ha centrado en proyectos de rehabilitación y recuperación del patrimonio histórico, con especial atención a la arquitectura ecológica. En 2012, participó en la creación del proyecto Espazo Ecogaleguista, mostrando una sensibilidad política heredada, aunque desde otro enfoque profesional.
Un legado familiar que trasciende la política
La familia Beiras, pese a la notoriedad del apellido, ha sabido mantener la distancia con el ruido mediático. La muerte de Xosé Manuel Beiras no solo cierra una etapa en la política gallega, sino que deja al descubierto una red de vínculos personales y profesionales que han marcado la vida cultural y social de Galicia durante décadas. En un país donde la exposición pública suele devorar la intimidad, la familia Beiras ha conseguido preservar su propio espacio. Su legado se mide tanto por su obra como por la solidez de sus lazos personales.
La noticia del fallecimiento fue confirmada por varios medios independientes y comunicada oficialmente por su entorno a través de Agencia EFE, lo que subraya el impacto nacional de su desaparición y la reacción de las instituciones gallegas.