La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid 2026 dejó claro desde el principio que las primeras filas serían el mejor termómetro de tendencias. El inicio sorprendió con una imagen poco habitual: Chiara Ferragni, referente internacional, apareció con un vestido rosa palo de Agua Bendita. Sassa de Osma, por su parte, eligió un conjunto blanco y negro de líneas sencillas. El contraste entre ambas marcó el tono de una edición que salió de IFEMA para ocupar espacios históricos de la ciudad.
El efecto fue inmediato. Ferragni, con bordados botánicos y sello colombiano, rompió la previsibilidad de la pasarela y atrajo todas las miradas al front row. Sassa de Osma, princesa de Hannover, apostó por la elegancia discreta y consolidó su papel como referente de estilo sobrio. Isabelle Junot, también presente, optó por el negro absoluto y sumó un aire de misterio a la jornada inaugural.
La edición 2026 de MBFW Madrid es la número 84 y, por primera vez, los desfiles se celebran en lugares emblemáticos de la ciudad como el Invernadero de Arganzuela y el Palacio de Cibeles.
La lista de invitadas que captaron flashes no terminó ahí. Victoria Federica eligió un look rojo relajado, mientras Belén Écija apostó por un conjunto bohemio estampado. Sandra Gago y Luna Lozano coincidieron en el blanco, aunque con estilos opuestos: Gago en clave minimalista, Lozano con encaje floral y silueta mini. Nuria March prefirió el rosa con detalles florales, y Carmen Lomana se desmarcó con un vestido multicolor.
El desfile paralelo en las butacas incluyó también a Eugenia Osborne y Carla Hinojosa, ambas con propuestas románticas, y a Tamara Falcó, que sorprendió con un traje berenjena y camisa rosa suave. La variedad de colores y estilos fue evidente: verde botella en Mar Flores, amarillo mantequilla en Teresa Andrés Gonzalvo, blanco y crema en Amelia Bono y marrón minimalista en Alba Díaz.
Este año, la Semana de la Moda apostó por escenarios variados y una mezcla de generaciones. María G. de Jaime y Tomás Páramo coordinaron tonos beige, mientras Marta Lozano y Melissa Villarreal se movieron entre el verde oscuro y el blanco puro. Ágatha Ruiz de la Prada, fiel a su estilo, eligió un look colorido inconfundible. El ambiente, lejos de la rigidez de otras ediciones, fue más espontáneo y cercano entre asistentes y diseñadores.
La Semana de la Moda de Madrid 2026 cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Madrid y más de 12 entidades colaboradoras, así como un fondo de premios que supera los 120.000 euros. El evento coincide con la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 en el recinto IFEMA, lo que ha convertido a la capital en epicentro de grandes acontecimientos internacionales.
La apuesta de Agua Bendita por Madrid no pasó desapercibida, como ya se analizó en un artículo anterior. La marca colombiana, presente tanto en la pasarela como en el front row, logró que su estética artesanal estuviera en boca de todos durante la jornada.
En este contexto, la Semana de la Moda de Madrid 2026 se consolidó como un escaparate donde la personalidad pesa tanto como la tendencia. Las invitadas no se limitaron a la elegancia clásica, sino que arriesgaron con detalles inesperados y combinaciones poco vistas en otras temporadas. El resultado fue una pasarela paralela en la que cada gesto, color y textura se leyó como declaración de intenciones. Madrid ha dejado de mirar solo a la pasarela: las primeras filas se han convertido en el verdadero laboratorio de estilo. La moda española apuesta por la mezcla, la autenticidad y la capacidad de sorprender incluso a los más veteranos.
Según Europa Press, el desfile Latin American Fashion Awards X Agua by Agua Bendita, celebrado el 15 de septiembre en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, contó con la presencia de Chiara Ferragni y reconoció a la firma colombiana con el Premio Diseñador Internacional.