En Granada despliegan una amplia búsqueda del perro desaparecido Bingo. En Granada llevan un mes buscando al perro desaparecido Bingo. Decenas de personas participan en la búsqueda, utilizando drones y perros rastreadores. El propietario dejó temporalmente su trabajo para poder buscarlo.
En Granada ya llevan un mes buscando a Bingo, un perro de nueve años que desapareció el 28 de abril durante un paseo por el parque. Sus dueños, el militar David Llamas y la psicóloga Alicia Imedio, han utilizado todos los recursos posibles: unas 150 personas voluntarias se sumaron a la búsqueda, contrataron drones con cámaras térmicas e incluso trajeron un perro de rastreo especializado desde Madrid. A pesar de los numerosos avisos sobre posibles avistamientos de Bingo en distintos barrios de la ciudad y localidades cercanas, aún no han logrado capturarlo.
Según David, en este mes de búsqueda ha perdido 10 kilos y dejó temporalmente su trabajo para centrarse en recuperar a su mascota. Alicia también ha suspendido su actividad profesional. Bingo no es solo un animal de compañía: ayuda a Alicia en su labor con pacientes participando en sesiones terapéuticas. Además, el perro padece una grave forma de leishmaniasis y necesita medicación diaria. Los dueños temen que, sin tratamiento, el animal pueda morir en la calle.
El día de la desaparición, Bingo se asustó por una tormenta, logró escapar por debajo de una valla y huyó en pánico. Desde entonces lo han visto en distintas zonas de Granada e incluso en la vecina La Zubia. Tras una señal fiable, los dueños contrataron un dron con cámara térmica, pero no obtuvieron resultados. En otra ocasión trajeron desde Madrid un perro de rastreo que recorrió la ruta descrita por un testigo, pero tampoco hallaron a Bingo. Durante este tiempo, la familia ha colocado más de 2.500 carteles por toda la ciudad, aunque parte de ellos son retirados regularmente por los servicios municipales.
La búsqueda se complica no solo por la dificultad de capturar al animal, sino también por una oleada de bromas telefónicas y amenazas. David presentó una denuncia ante la policía después de que tanto él como Alicia empezaran a recibir insultos y amenazas en sus números de teléfono, incluso durante la noche. Una de las personas más insistentes llamó desde un número oculto cerca de 70 veces. Esto añadió más estrés a una situación ya de por sí difícil.
La historia de Bingo no es el único caso en el que el destino de un perro se convierte en objeto de atención pública. Anteriormente, en Zamora comenzó un proceso judicial contra un pastor cujos perros atacaron a una corredora, lo que atrajo la atención sobre el problema del control de los animales. Más detalles sobre este incidente se pueden encontrar en el artículo sobre el proceso judicial tras la tragedia en Zamora.
Según RUSSPAIN, en España se pierden miles de mascotas cada año, y solo una parte de ellas regresa con sus dueños. En los últimos años ha crecido en el país el número de grupos de voluntarios y asociaciones que ayudan a buscar animales desaparecidos. Sin embargo, incluso con el activo apoyo de la comunidad y el uso de tecnologías modernas, como en el caso de Bingo, el resultado no siempre está garantizado. Las autoridades recuerdan: al encontrar un animal perdido, es importante no intentar capturarlo por cuenta propia, sino informar inmediatamente a los dueños o a los servicios correspondientes.