El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 será visible al atardecer, pero solo quienes tengan una vista completamente despejada hacia el oeste podrán disfrutarlo en plenitud. Además, esa noche las Perseidas alcanzarán su máximo.
El próximo 12 de agosto de 2026, España vivirá un eclipse total de Sol que, según Roberto Brasero, solo podrá apreciarse en toda su magnitud si se cuenta con un horizonte completamente despejado hacia el oeste. La advertencia no es menor: la totalidad del eclipse coincidirá con el atardecer, lo que significa que cualquier obstáculo, desde un edificio hasta una simple arboleda, puede arruinar la experiencia.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha confirmado que el Sol estará muy bajo en el cielo durante el momento de máxima ocultación. En ciudades como A Coruña, la altura será de apenas 12 grados; en Burgos, 8 grados; y en Palma, solo 2 grados sobre el horizonte. Por eso, elegir el lugar adecuado resulta decisivo: no basta con buscar una zona elevada, sino que es imprescindible que no haya ningún elemento que bloquee la vista hacia el oeste justo antes de la puesta de Sol.
Horarios y duración
La sombra del eclipse recorrerá España de oeste a este en cuestión de minutos, y los horarios variarán según la localidad. Por ejemplo, en A Coruña el máximo se producirá a las 20:28, en Burgos a las 20:29 y en Palma a las 20:32. La fase total durará entre 76 y 104 segundos, dependiendo del punto de observación. Será el primer eclipse total visible desde la Península Ibérica en más de un siglo, lo que ha motivado la organización de más de 380 puntos de observación en todo el país.
Protección ocular obligatoria
Brasero ha sido tajante: «No miréis al Sol directamente». Solo se podrán retirar las gafas homologadas durante la fase de totalidad y únicamente en la franja donde el eclipse sea total. El IGN insiste en que las gafas deben cumplir la norma EN ISO 12312-2:2015 y llevar el marcado CE si se adquieren en la Unión Europea. Las gafas de sol convencionales, radiografías o filtros caseros no ofrecen protección suficiente. Además, se distribuirán dos millones de gafas gratuitas para facilitar la observación segura.
El uso de filtros solares profesionales es imprescindible para cámaras, prismáticos y telescopios. Mirar a través de estos dispositivos sin la protección adecuada puede causar daños irreversibles en la vista, incluso si se utilizan gafas de eclipse sin filtro frontal.
El reto de la meteorología
La previsión meteorológica será otro factor clave. Brasero señala que las nubes de evolución, tormentas de verano o estratos en el litoral cantábrico pueden dificultar la observación. Por ello, la AEMET publicará boletines especiales desde el 7 de agosto, con actualizaciones diarias sobre nubosidad, fenómenos adversos y temperaturas. La recomendación es decidir el lugar de observación en función de la última previsión disponible y evitar desplazamientos improvisados.
Las Perseidas, el segundo espectáculo
Tras la puesta de Sol y el eclipse, la noche del 12 al 13 de agosto traerá otro fenómeno destacado: el máximo de la lluvia de meteoros de las Perseidas. El mejor momento para observarlas será entre las 4:00 y las 6:00, aunque la actividad será notable desde las 23:00. La coincidencia con la Luna nueva favorecerá un cielo especialmente oscuro, ideal para disfrutar del espectáculo. El IGN recomienda alejarse de la contaminación lumínica y dejar que la vista se adapte a la oscuridad para aprovechar al máximo la experiencia.
La doble cita astronómica de agosto de 2026 convertirá esa noche en una de las más esperadas por los aficionados y curiosos. La combinación de eclipse total y Perseidas, junto con la organización de puntos de observación y medidas de seguridad, permitirá a miles de personas vivir un evento único en la historia reciente de España.