En el Palacio de la Zarzuela se vivió una de las escenas más incómodas para la monarquía española. La reina Sofía, sin avisar, se encontró cara a cara con Corinna zu Sayn-Wittgenstein en uno de los salones. Corinna mantenía entonces una relación secreta con don Juan Carlos I. El relato, contado tanto por Corinna como por la periodista Pilar Eyre, dejó claro el desconcierto y la tensión dentro de la familia real.
La historia lleva años circulando, pero siguen saliendo detalles nuevos. Entre 2004 y 2009, Juan Carlos I y Corinna zu Sayn-Wittgenstein vivieron un idilio. Según la empresaria alemana, el rey emérito llegó a plantearse el divorcio de Sofía. Durante ese tiempo, Corinna llegó a entrar en la residencia oficial de la familia real. Lo hizo bajo la condición de que todo quedara en silencio. Pero la calma nunca fue total.
En 2008, el Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí transfirió cerca de 100 millones de dólares a una cuenta vinculada a Juan Carlos I, según documentos judiciales internacionales.
El momento clave llegó una tarde de domingo. La reina Sofía había cancelado un plan para ir a un concierto y decidió quedarse en casa. Vestía ropa cómoda y bajó a la planta baja con su perrita Borracha tras oír voces en una sala que debía estar vacía. Al abrir la puerta, vio a Corinna y a un invitado. Juan Carlos I se quedó paralizado. La reina, según Corinna, saludó al invitado y, mirando a Corinna, dejó claro que sabía quién era. El ambiente se volvió tenso. Todos sintieron la incomodidad.
Aquel encuentro puso fin a las visitas de Corinna a la Zarzuela. La empresaria, que ya había contado detalles de su relación con el rey en su pódcast 'Corinna y el rey', describió ese momento como vergonzoso y definitivo. Aun así, Sofía y Corinna volvieron a coincidir en 2006, durante un viaje a Riad por asuntos diplomáticos entre Juan Carlos I y Arabia Saudí.
Pilar Eyre, en su blog para la revista Lecturas y en el programa de Henar Álvarez, ha dejado caer que el episodio de Zarzuela será uno de los capítulos centrales de su próximo libro 'Sucesión'. Promete contar aspectos poco conocidos de la familia real española. El relato de Eyre coincide en lo esencial con el de Corinna. Ambas versiones refuerzan la imagen de una Casa Real marcada por secretos y encuentros inesperados.
El episodio de Zarzuela nunca ha sido confirmado oficialmente por la Casa Real ni por fuentes institucionales españolas; la versión disponible se basa en los relatos de Corinna y en investigaciones periodísticas internacionales.
Este trasfondo se suma a otras revelaciones recientes sobre la vida privada de Juan Carlos I, que abdicó en 2014 en favor de Felipe VI. El exmonarca ha sido visto en Francia recibiendo reconocimientos por sus memorias 'Reconciliación'. Mientras tanto, los detalles de su pasado siguen generando interés y polémica. La relación con Corinna no es solo un rumor. Hay testimonios directos y la propia voz de los protagonistas.
La exposición de estos episodios privados afecta la imagen de la familia real y alimenta el debate sobre la transparencia y el papel de la monarquía en la España actual. Como ocurrió en otros casos de figuras públicas, y como contó Victoria Luengo, la vida personal de los protagonistas puede influir en la percepción pública y en la narrativa mediática.
La sucesión de episodios incómodos y la publicación de nuevos testimonios refuerzan la sensación de que la Casa Real sigue en el centro de la atención y la controversia. La aparición de Corinna en Zarzuela, la reacción de la reina Sofía y la distancia posterior entre los implicados muestran hasta qué punto los secretos y las relaciones personales pueden afectar la estabilidad institucional. En un momento en que la transparencia y la confianza pública pesan más que nunca, estos relatos ayudan a redefinir la imagen de la monarquía española y recuerdan que, tras los muros del palacio, las tensiones familiares pueden tener consecuencias duraderas.
En diciembre de 2022, el Tribunal de Apelación de Londres reconoció la inmunidad de Juan Carlos I respecto a los hechos anteriores a su abdicación. En octubre de 2023, el Tribunal Supremo británico decidió no admitir a trámite la demanda de Corinna, según informó El País.