Un ajuste incorrecto en la potencia contratada puede provocar cortes de luz inesperados, sobre todo en verano. La diferencia entre los tramos horarios y el cambio a contadores inteligentes han hecho que muchos hogares sufran apagones al encender varios electrodomésticos.
El domingo, en una vivienda de Córdoba, la luz se fue hasta cinco veces en cuestión de horas. El aire acondicionado parecía el culpable, pero las mediciones no mostraban un consumo excesivo. Javier, electricista y responsable de la cuenta de TikTok @elapagon, fue quien detectó el verdadero origen del problema: la potencia contratada en el horario valle era 1.000 W inferior a la del horario punta, un detalle que pasaba desapercibido en la factura eléctrica.
Desde la implantación de la tarifa 2.0TD, los consumidores pueden elegir dos potencias distintas según el tramo horario. La potencia valle, que se aplica de 00:00 a 08:00 y durante todo el fin de semana y festivos nacionales, suele ser más baja para ahorrar en la parte fija del recibo. Sin embargo, si en esos periodos se conectan aparatos de alto consumo, como el aire acondicionado, el horno o la lavadora, el contador puede cortar el suministro al superar el límite contratado.
El papel del contador inteligente
El caso de Córdoba se agravó tras el reciente cambio de contador. Los nuevos dispositivos incorporan el Interruptor de Control de Potencia (ICP), que interrumpe automáticamente el suministro si se sobrepasa la potencia contratada. Muchos usuarios siguen asociando estos cortes a una avería o a los antiguos "plomos", pero en realidad el origen suele estar en la configuración de la potencia, especialmente en el horario valle.
La sustitución del contador, realizada apenas un mes antes, hizo visible un problema que llevaba años latente. El cliente no había modificado su contrato, pero la tecnología del nuevo contador no perdona excesos, y los apagones se repitieron cada vez que coincidían varios electrodomésticos en funcionamiento durante el fin de semana.
Cómo identificar el fallo en la factura
La clave para evitar estos cortes está en revisar la factura de la luz. En ella figuran las potencias contratadas para cada periodo (P1 y P2) y la potencia máxima demandada en el último año. Si los apagones se producen en noches, fines de semana o festivos, es probable que la potencia valle sea insuficiente para el uso real del hogar.
Muchos consumidores optan por reducir la potencia valle para ahorrar, pero en verano, cuando el uso de aire acondicionado se dispara, esa rebaja puede quedarse corta. Antes de solicitar un cambio a la comercializadora, conviene comparar la potencia contratada con la máxima demandada y analizar qué aparatos se utilizan simultáneamente.
Consejos prácticos y contexto
Solicitar un ajuste de potencia en el tramo horario adecuado puede evitar apagones y sorpresas en la factura. Es recomendable revisar periódicamente el consumo y adaptar la potencia a las necesidades reales, sobre todo si se han incorporado nuevos electrodomésticos o ha cambiado la rutina familiar.
La situación recuerda la importancia de estar atentos a los detalles del contrato eléctrico, especialmente tras la instalación de contadores inteligentes. Medidas similares de revisión y prevención se han aplicado en otros ámbitos, como la prohibición de fumar en piscinas municipales para proteger la salud de los usuarios, según recoge esta iniciativa en Colmenar Viejo.
En definitiva, conocer la potencia contratada y entender cómo afecta a cada tramo horario es clave para evitar cortes de luz inesperados y optimizar el gasto energético en el hogar.