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El felino extinto que dio origen a los gatos modernos

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

El felino extinto que dio origen a los gatos modernos Español.News
El felino extinto que dio origen a los gatos modernos

Un antiguo depredador de los bosques de Eurasia, Proailurus, es considerado el primer felino verdadero y el punto de partida evolutivo de los gatos domésticos y grandes felinos actuales. Su historia revela cómo surgió la familia Felidae.

Hace entre 30 y 25 millones de años, un felino de cuerpo alargado y cola flexible recorría los densos bosques de Europa y Asia. Se llamaba Proailurus y, según los fósiles hallados, pesaba entre 7 y 10 kilos en la mayoría de sus especies, un tamaño comparable al de un gato doméstico robusto. Este animal, hoy extinto, es considerado el antepasado más antiguo y basal de la familia Felidae, el grupo que hoy reúne a todos los gatos, desde los domésticos hasta leones y tigres.

El nombre Proailurus proviene del griego y significa literalmente “antes del gato”. Su aparición se sitúa en el Oligoceno tardío, justo después de que los feliformes se separaran de otros carnívoros. Aunque su aspecto recordaba al de los gatos actuales, mantenía rasgos primitivos: patas cortas, cuerpo alargado y una cola especialmente larga y ágil, ideal para moverse entre las ramas y cazar en altura.

Un depredador arborícola

Los restos fósiles han permitido identificar tres especies de Proailurus. Dos de ellas, Proailurus lemanensis y Proailurus bourbonnensis, rondaban los 7-10 kilos, mientras que Proailurus major, de la que solo se conoce un ejemplar, habría duplicado ese tamaño. Su morfología sugiere una vida principalmente arborícola, similar a la de algunos felinos actuales como el margay, aunque también podía buscar alimento en el suelo.

El cuerpo largo, las extremidades cortas y la cola flexible recuerdan a la fosa de Madagascar, aunque ambos animales pertenecen a familias distintas. Esta similitud se explica por la evolución convergente: especies alejadas que desarrollan adaptaciones parecidas para sobrevivir en entornos similares.

Expansión y fósiles

El primer registro fósil de Proailurus fue descrito en 1879 por el naturalista francés Henri Filhol en Saint-Gérand-le-Puy, Francia. Posteriormente, se han hallado restos en España, Alemania y Mongolia, lo que indica una distribución geográfica amplia en Eurasia. Incluso en Norteamérica se han encontrado fósiles de animales muy similares, como el llamado “gato de la cantera de Ginn”, aunque los expertos aún debaten si pertenecen realmente al género Proailurus.

La presencia de estos fósiles sugiere que los primeros felinos o sus parientes cercanos pudieron cruzar desde Eurasia hasta América del Norte en esa época, aunque la evidencia no es concluyente.

Dieta y evolución dental

El análisis de mandíbulas y dientes revela que Proailurus era un depredador especializado en pequeñas presas: mamíferos, aves y lagartos, tanto en el suelo como en los árboles. Conservaba premolares robustos, ausentes en los felinos modernos, lo que indica una dieta algo más variada y lazos con antepasados carnívoros de alimentación menos especializada.

Proailurus representa una etapa temprana en la evolución de los felinos. Los primeros carnívoros del orden Carnivora surgieron hace unos 52 millones de años, pero fue con Proailurus cuando se consolidó la línea evolutiva que llevaría a los felinos actuales, caracterizada por cuerpos ágiles y dientes adaptados a la caza.

Desaparición y legado

Los últimos ejemplares de Proailurus vivieron hace unos 25 millones de años, al inicio del Mioceno. En ese periodo, los bosques de Eurasia comenzaron a retroceder y fueron reemplazados por praderas, lo que probablemente dificultó la supervivencia de un animal tan adaptado a la vida arbórea. La desaparición de Proailurus coincidió en Norteamérica con un “periodo sin gatos” de unos siete millones de años, donde el registro fósil no muestra felinos ni animales similares.

Las causas de esta ausencia no están del todo claras: se barajan el cambio climático, la actividad volcánica y la competencia con los primeros perros, aunque también podría deberse a lagunas en el registro fósil. Los felinos reaparecieron en América del Norte hace unos 18,5 millones de años con el género Pseudaelurus, que dio origen tanto a los felinos dientes de sable como a los linajes de los gatos modernos.

Contexto y relevancia

De las ramas evolutivas surgidas tras Proailurus nacieron los grupos Felinae (gatos pequeños, guepardos, pumas) y Pantherinae (leones, tigres, leopardos, jaguares). Todos ellos conservan una conexión evolutiva con aquel primer depredador de los bosques. El estudio de Proailurus no solo ayuda a entender el origen de los gatos domésticos, sino que también ilustra cómo los cambios ambientales pueden marcar el destino de especies enteras.

Actualmente, la paleontología sigue desvelando detalles sobre la evolución de los felinos, un grupo que ha demostrado una notable capacidad de adaptación a lo largo de millones de años. El caso de Proailurus es un ejemplo de cómo la historia natural puede arrojar luz sobre el presente y el futuro de la biodiversidad.

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