Borja Iglesias sorprendió en la fiesta del Mundial al interpretar 'Cantando' de Violadores del Verso ante miles de aficionados. La reacción pública de Kase.O no tardó en llegar y desató una ola de comentarios en redes.
En la celebración más comentada del año, Borja Iglesias se convirtió en el inesperado protagonista de la fiesta de la selección española tras el Mundial 2026. El delantero del Celta, último en subir al escenario de la plaza de Cibeles, eligió un gesto que no pasó desapercibido: micrófono en mano, interpretó de memoria varios versos de 'Cantando', uno de los himnos de Violadores del Verso. Miles de aficionados y sus propios compañeros presenciaron el momento, mientras la sorpresa se reflejaba en los rostros de figuras como Nico Williams, que no ocultó su asombro ante la soltura de Borja con la letra.
La escena, que rápidamente se viralizó en redes sociales, tuvo un giro aún más inesperado cuando el propio Kase.O, autor de la canción, reaccionó públicamente. El rapero compartió el vídeo del homenaje en sus redes y dedicó a Borja Iglesias un mensaje directo y contundente: 'Me has ganado'. La publicación encendió los comentarios de seguidores de ambos, que celebraron tanto el dominio de Borja sobre la letra como la complicidad entre dos referentes de mundos distintos.
Un homenaje con historia
La elección de 'Cantando' no fue fruto del azar. Cada jugador seleccionó la música con la que quería presentarse ante la afición, y Borja Iglesias apostó por un tema que lleva años marcando su propio recorrido personal. Según Divinity, este guiño fue interpretado por muchos como un tributo a una de las canciones más emblemáticas del rap español y a un artista con el que Borja mantiene una relación especial desde hace tiempo.
La conexión entre Borja Iglesias y Kase.O se remonta a 2017, cuando el delantero llegó al Real Zaragoza y pidió conocer al rapero, uno de sus grandes referentes musicales. De aquel primer encuentro nació una amistad que ha resistido el paso de los años. Kase.O le regaló entonces una camiseta personalizada de Rapsolo con el número 99 y la palabra 'Únicos', en alusión a una colaboración mítica de Violadores del Verso. Desde entonces, sus caminos se han cruzado en más de una ocasión: Borja incluso participó en el videoclip de 'Ringui dingui', la colaboración de Kase.O con SFDK, y ha compartido escenario y eventos con otros miembros del círculo musical del rapero, como El Momo.
La canción que une generaciones
'Cantando', incluida en el álbum 'Vivir para contarlo', es mucho más que una simple canción para los seguidores del grupo formado por Kase.O, Lírico, Sho-Hai y R de Rumba. Su letra, que aborda la música como refugio ante las dificultades cotidianas, ha calado en varias generaciones y se ha convertido en un símbolo del rap nacional. El estribillo, 'Cantando yo me pongo bien', resume el espíritu de superación y autenticidad que Borja Iglesias quiso transmitir en un momento de euforia colectiva.
El homenaje del delantero no solo fue uno de los momentos más comentados de la celebración, sino que también sirvió para acercar el rap español a un público nuevo y diverso. La naturalidad con la que Borja enlazó estrofas y la reacción espontánea de sus compañeros añadieron un matiz especial a una noche ya de por sí inolvidable.
Reacciones y ecos en la selección
El gesto de Borja Iglesias no fue el único que generó conversación en torno a la selección tras el Mundial. Otros jugadores también han protagonizado momentos virales y mensajes inesperados, como el que Héctor Bellerín dedicó a Borja tras la victoria, resaltando su papel dentro y fuera del vestuario. Para quienes siguen de cerca la actualidad de la Roja, este tipo de gestos refuerzan la imagen de un grupo unido y abierto a nuevas influencias, como se analizó en este repaso a los mensajes más comentados entre los internacionales.
En definitiva, la actuación de Borja Iglesias y la reacción de Kase.O han dejado una huella inesperada en la crónica social y musical del año, demostrando que la conexión entre fútbol y música sigue generando momentos capaces de sorprender incluso a los protagonistas.