El incendio forestal en Niebla afecta ya a 4.000 hectáreas y ha forzado la evacuación de 70 personas. El despliegue incluye 24 aeronaves, 275 efectivos y 94 vehículos en tierra.
El incendio forestal declarado en Niebla (Huelva) ha alcanzado las 4.000 hectáreas afectadas y mantiene fuera de sus casas a 70 personas, mientras el operativo de extinción se refuerza con 24 medios aéreos, 275 efectivos y 94 vehículos. La situación ha obligado a elevar la emergencia a nivel 2 y a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha sumado 60 militares y 15 vehículos a las labores de control.
Desde primeras horas de la mañana, el Plan Infoca ha desplegado cinco helicópteros y cinco aviones adicionales, junto a 215 efectivos en tierra, 79 vehículos, una unidad médica, una meteorológica y un módulo de mando. Siete buldócer trabajan en el perímetro del incendio para intentar frenar el avance de las llamas, mientras los cambios constantes en la dirección del viento complican las tareas de extinción.
La UME, movilizada tras la decisión del consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, se ha sumado con maquinaria pesada y drones para el reconocimiento de las zonas más afectadas. Además, bomberos del Consorcio Provincial de Huelva y equipos de Extremadura, como el Plan Infoex, han enviado maquinaria y personal especializado desde Zafra (Badajoz), que ya operan en la zona.
Durante la tarde, la evolución del fuego obligó a nuevos desalojos preventivos: unas 20 viviendas y 40 personas en La Florida, además de cinco personas en Las Arenas y El Manzanito. La mayoría de los evacuados se ha alojado en casas de familiares o en sus residencias principales, mientras solo cinco personas han sido realojadas en un establecimiento hostelero habilitado. Estos movimientos se suman a los desalojos previos en Raboconejo y Caballón, donde tampoco fue necesario habilitar refugios.
El dispositivo de emergencia sigue coordinando recursos de diferentes organismos para contener el incendio, que se mantiene activo y bajo vigilancia constante. La colaboración entre servicios de Andalucía y Extremadura ha sido clave para reforzar la respuesta ante la magnitud del siniestro. En situaciones similares, como las recientes tormentas que paralizaron infraestructuras en Catalunya, la coordinación entre comunidades autónomas ha demostrado ser fundamental para minimizar daños, como se vio en el caso de las lluvias intensas que afectaron trenes y carreteras.
Los incendios forestales en España suelen intensificarse en los meses de verano, cuando las altas temperaturas y la sequía aumentan el riesgo. Andalucía es una de las regiones más afectadas históricamente por este tipo de emergencias, lo que ha llevado a reforzar los protocolos de actuación y la inversión en medios técnicos y humanos. El Plan Infoca es el principal dispositivo de prevención y extinción en la comunidad, y su activación en nivel 2 implica la movilización de recursos estatales y militares. La rápida evacuación de las zonas en riesgo y la coordinación entre administraciones buscan evitar daños personales y contener el impacto ambiental y económico de estos siniestros.