El fuego en la Sierra Norte de Guadalajara ha devastado 5.500 hectáreas, la mayoría en un parque natural. Más de 600 personas han sido evacuadas de 15 municipios. Las labores de extinción continúan sin tregua.
El incendio declarado en la Sierra Norte de Guadalajara ha provocado la evacuación de más de 600 personas en 15 municipios y ha destruido ya 5.500 hectáreas, según el último balance oficial. La magnitud del desastre se agrava por el hecho de que el 90% del terreno afectado pertenece a un parque natural, lo que incrementa el impacto ambiental y complica las tareas de extinción.
Las condiciones meteorológicas, con fuertes rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora y una sequedad extrema del terreno, han dificultado el control de las llamas. Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, ha confirmado que el incendio sigue fuera de control y que los esfuerzos se centran en proteger los núcleos habitados y consolidar los cortafuegos, especialmente en las zonas próximas al río Sorbe.
En las labores de extinción participan cerca de 300 efectivos de Infocam, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Comunidad de Madrid y la Unidad Militar de Emergencias, que ha reforzado el operativo con 100 militares adicionales. El objetivo prioritario es evitar que el fuego alcance las viviendas y limitar su avance en una orografía complicada, donde la abundancia de vegetación seca y los barrancos dificultan el acceso de los medios aéreos.
Entre los evacuados se encuentran 47 adolescentes que participaban en un campamento en Umbralejo. Localidades como Bustares, Villares de Jadraque y Veguillas se han sumado a la lista de municipios desalojados, mientras que en Hiendelaencia se ha ordenado el confinamiento de los vecinos. Muchos de los afectados permanecen en el albergue habilitado por Cruz Roja en Humanes, donde reciben apoyo psicológico y asistencia básica.
La incertidumbre sobre el regreso a casa es generalizada entre los evacuados. Algunos, como los residentes de La Mierla y Zarzuela de Jadraque, siguen sin saber cuándo podrán volver. El acceso a las zonas afectadas permanece restringido, permitiéndose solo la entrada controlada para alimentar al ganado, aunque asociaciones agrarias denuncian dificultades para atender a los animales.
La investigación sobre el origen del incendio apunta a una cosechadora, presuntamente manejada por el alcalde de Robledillo de Mohernando, Rubén Marchamalo, de Vox. Tanto la Guardia Civil como los agentes medioambientales de la Junta mantienen abiertas las pesquisas para determinar responsabilidades. Desde el sector agrario se defiende que se cumplían las normativas vigentes para días de riesgo muy alto de incendio, mientras que representantes políticos de Vox acusan al Gobierno autonómico de criminalizar al sector.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha evitado atribuir el origen del fuego a cuestiones ideológicas o profesionales, subrayando que la responsabilidad recae en quienes incumplen la ley. Además, ha recordado el precedente del incendio de La Riba de Saelices en 2005, que costó la vida a 11 miembros de un retén.
El impacto del incendio se extiende también al turismo rural. La zona, incluida en la Red Natura 2000 y conocida por sus miradores astronómicos, afronta una oleada de cancelaciones en alojamientos, lo que agrava las pérdidas económicas. Isabel Bancheraud, presidenta de la Asociación de Turismo Rural de la Sierra Norte de Guadalajara, advierte de las consecuencias a largo plazo para el sector y lamenta el daño ecológico y económico.
La Sierra Norte de Guadalajara es una de las áreas naturales más relevantes de Castilla-La Mancha, con una biodiversidad destacada y un papel clave en el turismo rural de la región. Los incendios forestales en España han aumentado en frecuencia e intensidad en los últimos años, en parte debido a la sequía y al cambio climático. La coordinación entre administraciones y la rápida movilización de recursos son factores determinantes para limitar los daños en este tipo de emergencias. La recuperación ambiental y económica de la zona afectada requerirá un esfuerzo sostenido una vez que el incendio sea controlado.