Suso Álvarez, conocido por su paso por 'Gran Hermano 16' y su presencia en televisión, ha dado un paso poco habitual entre los rostros mediáticos: apostó por una carrera universitaria alejada de los focos. Su decisión y el motivo detrás de este cambio vuelven a estar en el centro de la conversación.
En un momento en el que la atención mediática se centra en la boda de Suso Álvarez y Marieta Díaz, celebrada en Toledo y rodeada de rostros conocidos, emerge una faceta menos explorada del colaborador televisivo: su apuesta por la formación universitaria. Mientras los flashes capturan cada detalle de su enlace, la historia de cómo Suso decidió volver a las aulas y elegir una carrera sin vínculo directo con la televisión vuelve a despertar curiosidad.
La trayectoria de Suso Álvarez, desde su irrupción en 'Gran Hermano 16' en 2015 hasta convertirse en un habitual de los platós, ha estado marcada por giros inesperados. Tras probar suerte como modelo y cajero, y después de abandonar los estudios en el instituto, el catalán de 32 años optó por retomar su formación académica cuando ya era un rostro conocido para el público. Según relata Divinity, fue en 2020 cuando Suso se presentó a las Pruebas de Acceso a la Universidad, una decisión que sorprendió incluso a sus seguidores más fieles.
Un reto personal fuera de cámaras
El proceso no fue sencillo: en su primer intento, Suso se quedó a unas décimas de aprobar, pero tras solicitar una revisión de sus notas, logró superar la barrera del cinco y celebró el resultado en sus redes sociales. Este pequeño triunfo marcó el inicio de una nueva etapa. Pocos meses después, Jesús Álvarez Perera —su nombre completo— se matriculó en el grado de Psicología, una elección que rompía con la lógica de su carrera mediática y que él mismo justificó como una búsqueda de alternativas profesionales y una forma de explorar otras facetas personales, inspiradas en su propia experiencia con la terapia.
La decisión de Suso no pasó desapercibida en el entorno televisivo, donde pocos se atreven a dar un paso tan alejado del foco. Él mismo reconoció que no buscaba proyectar ninguna imagen concreta, sino prepararse para un futuro más allá de la televisión. En palabras suyas, siempre tuvo claro que en este mundo es necesario contar con un plan B, y la Psicología se convirtió en ese refugio académico y personal.
Constancia y resultados
Durante los años siguientes, Suso compartió con sus seguidores cómo compaginaba los estudios universitarios con sus compromisos profesionales. La constancia fue clave: en 2022, mostró públicamente su expediente académico, donde destacaban dos notables y el paso al tercer curso, confesando con humor que se había convertido en un "empollón". Sin embargo, hasta la fecha, no ha confirmado si ha finalizado la carrera y obtenido el título, dejando abierta la incógnita sobre el desenlace de esta etapa.
El caso de Suso Álvarez no es único en el panorama mediático español. Recientemente, otros rostros conocidos han sorprendido al público al compartir sus experiencias con la universidad y los exámenes de acceso. Así, la reacción de Iván González al descubrir sus calificaciones junto a Teresa Bass también generó conversación, como se puede ver en este episodio que no pasó desapercibido entre seguidores y compañeros.
Un perfil que rompe moldes
La historia universitaria de Suso Álvarez añade una capa inesperada a su imagen pública. En un sector donde la formación académica suele quedar en segundo plano frente a la inmediatez de la fama, su apuesta por la Psicología y la constancia con la que ha afrontado este reto personal lo sitúan en una posición singular. Mientras celebra su boda y sigue presente en la televisión, su recorrido académico sigue siendo motivo de interés y conversación, especialmente entre quienes ven en él un ejemplo de reinvención y búsqueda de nuevos horizontes.