• 5 min de lectura
  • por

El interior secreto de Inditex: la vida de Marta Ortega entre robots y pantallas

Elena Serrano Español.News

Publicado por Elena Serrano

El interior secreto de Inditex: la vida de Marta Ortega entre robots y pantallas Español.News © espanol.news
El interior secreto de Inditex: la vida de Marta Ortega entre robots y pantallas © espanol.news

Marta Ortega rompe su silencio y deja ver cómo es el día a día en el corazón de Inditex. Robots en los jardines, pantallas gigantes y una ciudad de cristal en A Coruña marcan el ritmo de la heredera.

En el universo de las grandes familias empresariales españolas, pocas figuras despiertan tanta curiosidad como Marta Ortega. La presidenta no ejecutiva de Inditex, hija de Amancio Ortega y Flora, ha decidido romper la tradición de discreción que caracteriza a los Ortega y abrir las puertas del cuartel general de la compañía en A Coruña. El gesto, poco habitual en la saga, ha sido recogido por la revista VOGUE y ha generado un nuevo foco de atención sobre la vida y el entorno de la heredera de Zara.

El complejo de Inditex en Arteixo, descrito por la periodista Gaby Wood como una auténtica “ciudad de cristal”, es mucho más que un simple edificio de oficinas. Allí, entre canteras y almacenes industriales, se despliega un ecosistema donde la innovación y la logística conviven con la creatividad y el ritmo frenético de la moda. Oficinas, talleres, platós de fotografía, showrooms y centros logísticos se entrelazan en un espacio pensado para que cualquier idea se materialice a velocidad récord. La imagen de robots cortando el césped en los jardines, mientras en el interior se suceden sesiones de fotos y costureras trabajan sin pausa, resume el contraste entre tecnología y tradición que define el ADN de la empresa.

La pantalla que lo ve todo

Uno de los detalles que más ha llamado la atención es la presencia de una pantalla gigante en la tercera planta del nuevo edificio de operaciones comerciales de Zara. Esta pantalla, conectada en tiempo real a las cajas registradoras de las 1495 tiendas de la marca en todo el mundo, permite a los diseñadores y responsables de producto saber al instante qué prendas triunfan y cuáles no. Así, la toma de decisiones se acelera y la respuesta a las tendencias es casi inmediata, un rasgo que ha convertido a Zara en referente del fast fashion desde que The New York Times acuñó el término tras la llegada de la marca a Nueva York en 1989.

Una rutina lejos del foco

A pesar de la magnitud del imperio, la vida diaria en Inditex mantiene un aire de normalidad sorprendente. Marta Ortega, que comenzó su carrera como dependienta en una tienda de Londres y lleva más de dos décadas en la empresa, se mueve entre edificios en coche cuando la agenda lo exige, aunque las bicicletas y patinetes eléctricos también forman parte del paisaje. Los comedores, los espacios de descanso y la presencia de un bosque joven junto a las praderas robotizadas refuerzan la sensación de estar ante una ciudad dentro de la ciudad, donde conviven 163.000 empleados bajo la mirada atenta de la heredera.

Una familia marcada por la discreción

La historia de los Ortega, desde los días en que Amancio y Rosalía Mera cosían batas y lencería en el salón de casa, sigue envuelta en un halo de misterio. Sandra, la hija mayor, gestiona su fortuna a través de Rosp Corunna, mientras Marcos, el hermano menor, vive alejado del foco mediático. Marta, en cambio, se ha convertido en el rostro visible de la nueva etapa de Inditex, aunque su vida privada y su matrimonio con Carlos Torretta apenas trascienden más allá de gestos puntuales como esta entrevista. La fascinación por los Ortega recuerda a la expectación que generan otras familias mediáticas, como se vio recientemente con el revuelo en torno al viaje de Pedri a China, que captó la atención de medios y fans, tal como se relató en el reportaje sobre su inesperada aparición en la Gran Muralla.

Según Divinity, la visita de Gaby Wood a las oficinas de Inditex ha servido para desvelar una rutina marcada por la eficiencia, la discreción y una modernidad que no deja de sorprender. El equilibrio entre la tradición familiar y la apuesta por la tecnología sigue siendo el secreto mejor guardado de la casa Ortega.

Artículos relacionados