Apple prepara el lanzamiento del iPhone 18 Pro con mejoras en procesador y cámara. Sin embargo, el aumento de grosor y peso genera dudas entre los usuarios. El modelo abandona el negro y apuesta por nuevos colores.
Apple ultima los detalles para la presentación del iPhone 18 Pro, prevista para el 9 de septiembre, en un contexto marcado por avances técnicos y cambios físicos que no convencen a todos. El nuevo modelo integrará el chip A20, fabricado en 2 nanómetros, y una cámara principal con apertura variable y sensor apilado de tres capas, según las filtraciones más recientes.
El salto tecnológico del A20 destaca por la integración de la RAM en la misma oblea que la CPU, GPU y Neural Engine, lo que permitirá mayor rendimiento y autonomía. Además, la Dynamic Island se reducirá hasta un 35% respecto a la generación anterior, optimizando el espacio en pantalla. La cámara trasera también evoluciona con un teleobjetivo de mayor apertura, lo que promete mejores resultados en condiciones de poca luz.
Sin embargo, estos avances llegan acompañados de un aumento en el grosor y el peso del dispositivo. Las estimaciones varían, pero la mayoría de fuentes coinciden en que el iPhone 18 Pro Max podría alcanzar los 240 gramos, superando los 233 gramos del modelo anterior. El grosor también crecería, situándose entre 8,8 y 10,75 mm según distintas filtraciones. Este cambio rompe la tendencia de aligerar los modelos Pro, iniciada con el uso de titanio en generaciones previas.
El diseño también presenta novedades en la gama cromática. Aunque inicialmente se barajaban cuatro colores, las últimas informaciones apuntan a que el negro quedará fuera de la oferta, dejando paso a opciones como cereza, azul claro y plata. La ausencia del negro se atribuye a la dificultad de mantener ese acabado en aluminio, material que tiende a marcarse y deteriorarse más fácilmente que el titanio o el acero. Apple ya había evitado el negro en modelos anteriores por problemas similares.
La presentación del iPhone 18 Pro será la primera keynote bajo la dirección de John Ternus como CEO de Apple, lo que añade expectación sobre el enfoque que adoptará la compañía. Además, se espera que el evento incluya el anuncio de un nuevo iPhone plegable, lo que podría marcar un punto de inflexión en la estrategia de producto de la marca.
En el contexto del mercado español, la llegada del iPhone 18 Pro coincide con una demanda creciente de dispositivos más ligeros y manejables, especialmente entre usuarios que priorizan la comodidad frente a la potencia fotográfica. El aumento de peso y grosor puede influir en la decisión de compra, sobre todo para quienes valoran la portabilidad. Por otro lado, la apuesta por el chip A20 y la mejora de la cámara refuerzan la posición de Apple en el segmento premium, donde la innovación tecnológica sigue siendo un factor clave. La exclusión del color negro podría afectar a quienes buscan un diseño más sobrio, aunque la marca mantiene opciones diferenciadas en otros dispositivos como el iPad Pro y los Mac. El evento de septiembre será determinante para conocer la acogida real de estos cambios en el mercado.