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El ministro Albares intervino tras las quejas de familias por aislamiento y falta de atención médica

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

El ministro Albares intervino tras las quejas de familias por aislamiento y falta de atención médica Español.News
El ministro Albares intervino tras las quejas de familias por aislamiento y falta de atención médica

España exige mejorar las condiciones de dos ciudadanos en una cárcel de Guinea. Dos españoles llevan 15 meses detenidos en la prisión Black Beach de Guinea Ecuatorial. Sus familias han conseguido una reunión personal con el ministro de Asuntos Exteriores. Las autoridades prometen ayudar a garantizar el acceso a atención médica y visitas.

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, se comprometió personalmente a ocuparse de las condiciones de detención de dos ciudadanos españoles arrestados en Guinea Ecuatorial. Las familias de Javier Marañón y David Rodríguez, recluidos en la tristemente célebre prisión de Black Beach, se reunieron por primera vez con el jefe de la diplomacia en Madrid tras meses de peticiones y protestas. El objetivo principal es lograr acceso regular a atención médica, así como permiso para visitas de familiares y su abogado.

Según EL PAÍS, en 15 meses de reclusión los familiares solo han podido hablar con Marañón una vez: una breve llamada en Navidad. El resto del tiempo los contactos se limitan a esporádicas visitas consulares, que se realizan cada dos meses y siempre bajo control de la administración penitenciaria. A diferencia de los implicados locales, los presos españoles no tienen derecho a reunirse con su familia ni con su propio abogado.

Presión sobre las autoridades

Las familias de los detenidos han recurrido en varias ocasiones a diferentes instituciones: enviaron cartas al Palacio Real y a la Nunciatura, realizaron huelgas de hambre e intentaron entrevistarse con políticos en actos públicos. Solo tras insistentes gestiones lograron mantener una conversación directa con Albares. El ministro aseguró que la parte española está negociando con las autoridades de Guinea Ecuatorial para suavizar las condiciones de reclusión y aumentar la frecuencia de las visitas consulares.

Los familiares destacan que las condiciones en Black Beach son extremadamente duras: los reclusos están hacinados en celdas abarrotadas, a veces obligados a compartir un solo colchón entre dos, y el acceso a la atención médica es prácticamente inexistente. Durante todo este tiempo, ni Marañón ni Rodríguez han sido condenados y la fecha del juicio aún no ha sido fijada. Según el abogado de las familias, Manuel Madrid, las acusaciones se basan en suposiciones sobre irregularidades en la instalación de equipos de televisión digital, pero los españoles solo eran empleados de base de la empresa Wayang Teknical.

Salud y desigualdad

La salud de ambos presos se ha deteriorado durante su estancia en prisión. Los familiares informan que Rodríguez estuvo al borde de la muerte en dos ocasiones debido a las condiciones y a huelgas de hambre. Las enfermedades y la falta de acceso a medicamentos obligan a las familias a suministrar ellas mismas los medicamentos y artículos de primera necesidad. Al mismo tiempo, los empleados locales de la empresa, detenidos también en este caso, tienen la posibilidad de reunirse con abogados y familiares, así como de presentar solicitudes ante el tribunal.

En octubre del año pasado, el Parlamento Europeo condenó las condiciones de detención de los españoles y exigió a las autoridades de Guinea Ecuatorial que les garantizaran inmediatamente el derecho a atención médica, defensa jurídica y un juicio justo. A pesar de ello, la situación sigue sin cambios y las familias continúan luchando por la liberación de sus allegados o, al menos, por una mejora en sus condiciones.

Contexto y reacción

La historia de Marañón y Rodríguez se ha convertido en uno de los casos más sonados para la diplomacia española en los últimos años. Su detención está relacionada con una investigación sobre irregularidades en la implementación de un proyecto de televisión digital valorado en más de 33 millones de euros. La dirección de la empresa abandonó el país, mientras que los empleados quedaron bajo arresto. Según el abogado, la ausencia de juicio se debe a que las acusaciones contra los trabajadores de base son difíciles de fundamentar.

El acceso a la atención médica y las condiciones de reclusión en cárceles españolas y extranjeras son temas que periódicamente atraen la atención pública. Por ejemplo, anteriormente en Málaga se debatieron las garantías de financiación de la sanidad y la educación, tema ampliamente abordado en el reportaje sobre la postura del presidente de Andalucía respecto al gasto social. El caso de los españoles en Guinea Ecuatorial vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de la protección de los derechos de los ciudadanos en el extranjero y el papel del Estado en este tipo de situaciones.

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