En España proponen vincular las multas de tráfico a los ingresos del conductor. En el Congreso de España se ha registrado una iniciativa que podría cambiar el sistema habitual de sanciones por infracciones de tráfico. Si la ley se aprueba, las multas para los conductores adinerados aumentarían significativamente, mientras que para la mayoría se mantendrían igual.
En el Congreso de España ha surgido una iniciativa que podría cambiar las reglas habituales para todos los conductores del país. El grupo Sumar ha propuesto que parte de las multas por infracciones de tráfico se calcule no según una tarifa fija, sino teniendo en cuenta los ingresos anuales del infractor. Por ahora, esta idea está solo en fase de debate y no se aplica en la práctica.
La esencia de la propuesta es que la sanción sea significativa para todos, independientemente de su nivel de ingresos. Actualmente, la multa por una misma infracción es igual para todos, pero con el nuevo proyecto, los conductores con mayor poder adquisitivo pagarían considerablemente más. Para la mayoría, la cantidad se mantendrá igual, pero para quienes ganan más de 70.000 euros al año, las multas podrían aumentar una vez y media, tres o incluso cinco veces.
Tres niveles para los más ricos
El documento establece tres categorías: si los ingresos del conductor son de 70.000 a 85.000 euros al año, la multa aumenta un 150%. Con ingresos de 85.000 a 100.000 euros, sube un 300%. Y si el salario supera los 100.000 euros, la cantidad de la multa aumentará un 500%. Por ejemplo, la multa estándar de 200 euros para la mayoría no cambiará, pero para los más acomodados podría llegar hasta los 1.000 euros.
Los autores de la iniciativa consideran que solo así las multas podrán cumplir su función principal: disuadir realmente las infracciones y no convertirse en una simple formalidad para quienes pueden pagarlas sin dificultad.
Dificultades técnicas y posición de la DGT
El director de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, reconoció que la idea resulta interesante, pero su aplicación en España no será sencilla. El principal problema es la necesidad de unir los datos de las multas con la información fiscal sobre los ingresos de los ciudadanos. Para ello, se requiere no solo una integración técnica, sino también cambios en las leyes y los procedimientos administrativos. Por ahora, no está claro cómo se determinarán los ingresos ni cómo se calculará la cuantía final de la multa.
Por lo tanto, incluso si el Parlamento apoya la iniciativa, la implementación del nuevo sistema llevará tiempo. Aún no se mencionan plazos concretos.
Qué está en vigor actualmente
Hoy en España, el importe de la multa depende únicamente de la gravedad de la infracción: hasta 100 euros por las leves, 200 euros por las graves y 500 euros por las muy graves. Algunas infracciones, como el exceso de velocidad, conducir bajo los efectos del alcohol o utilizar el teléfono al volante, además pueden implicar la pérdida de puntos del carné de conducir.
Mientras continúan las discusiones, siguen en vigor las normas anteriores con importes fijos. Para que funcione el sistema progresivo, el proyecto de ley debe pasar todas las fases del trámite parlamentario: debate, enmiendas y votación.
La cuestión de la justicia social de las multas ya se ha planteado en otros ámbitos. Por ejemplo, en Barcelona, el importe de la ayuda para la tarjeta de transporte Tarjeta Rosa también depende de los ingresos familiares y no solo de la edad; puedes consultar más detalles en el artículo sobre las normas para obtener la tarjeta de transporte bonificada en Barcelona.
Si se aprueba el nuevo sistema de sanciones, España se unirá a la lista de países donde el castigo por infringir las normas de tráfico realmente depende de la capacidad económica del infractor. Por ahora, para la mayoría de los conductores no hay cambios.