El Partido Popular responsabiliza al Gobierno por la entrada masiva en Ceuta. Reclama cambios legales y la intervención urgente de Pedro Sánchez en el Congreso. La tensión política crece tras la avalancha migratoria.
El Partido Popular ha intensificado la presión sobre el Gobierno tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta, exigiendo una reforma inmediata de la ley de extranjería y la comparecencia urgente de Pedro Sánchez en el Congreso. Alberto Núñez Feijóo responsabiliza directamente al Ejecutivo por lo que califica como una respuesta insuficiente ante la entrada de más de 40.000 personas en la ciudad autónoma, y reclama el despliegue de recursos extraordinarios para afrontar la situación.
La formación liderada por Feijóo considera que la política migratoria del Gobierno ha sido un factor clave en la crisis, y ha solicitado que se declare la situación de Ceuta como de interés para la Seguridad Nacional, sumándose así a la petición del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas. El PP insiste en que la reforma de la ley de extranjería debe garantizar que el rechazo en frontera se aplique también a las entradas por vía marítima, especialmente en Ceuta y Melilla, en línea con la proposición de ley registrada por el partido el pasado 16 de julio.
El debate se intensificó tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que impide las devoluciones en caliente de migrantes interceptados en alta mar cuando intentan acceder a las ciudades autónomas a nado. Aunque la ley de extranjería no ha cambiado, el Supremo ha interpretado que el rechazo exprés en frontera no es aplicable en estos casos. El PP reclama modificar la norma para cerrar este vacío legal y evitar nuevas crisis similares.
Además, el grupo parlamentario popular ha registrado una solicitud formal para que Pedro Sánchez comparezca de manera urgente en un pleno extraordinario del Congreso, con el objetivo de abordar la situación en Ceuta. El partido también pide el despliegue de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) en la zona, subrayando la necesidad de una respuesta inmediata y coordinada ante lo que consideran una amenaza a la soberanía nacional.
La tensión política se ha trasladado a las redes sociales y a los gobiernos autonómicos. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado a Sánchez de permitir la “invasión” de España por Ceuta, mientras que otros dirigentes del PP han criticado la supuesta debilidad del Ejecutivo ante la emergencia. La vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, ha insistido en que el Congreso no puede permanecer cerrado mientras la soberanía nacional está en juego.
El contexto político ya venía marcado por la ruptura de la tregua tras los incendios, como se reflejó en la reciente controversia sobre el pacto de Estado en materia climática, donde el PP también se distanció del Gobierno. En este sentido, la dinámica de confrontación se ha intensificado, como se observa en debates recientes sobre la gestión de crisis nacionales, tal y como se analizó en la discusión sobre el pacto climático.
Ceuta y Melilla, por su situación geográfica y jurídica, han sido históricamente puntos sensibles en la política migratoria española. La ley de extranjería regula los procedimientos de rechazo en frontera, pero la interpretación judicial reciente ha limitado su aplicación en el mar. La intervención de Frontex requiere coordinación con la Unión Europea y suele activarse en situaciones de presión migratoria excepcional. La declaración de interés para la Seguridad Nacional permite movilizar recursos estatales adicionales y priorizar la gestión de la crisis. El debate sobre la reforma legal y la respuesta institucional sigue abierto, con consecuencias directas para la política migratoria y la seguridad en las fronteras españolas.