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El truco con papel de aluminio que apaga tu móvil

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

El truco con papel de aluminio que apaga tu móvil Español.News
El truco con papel de aluminio que apaga tu móvil

La Policía ha detectado en Gandía el uso de papel de aluminio para envolver móviles robados y cortarles la conexión. Esta técnica, basada en la jaula de Faraday, dificulta la localización y el rastreo de los dispositivos.

Durante el Pirata Beach Festival en Gandía, la Policía intervino a un individuo que transportaba una docena de teléfonos móviles envueltos en papel de aluminio. Este material, habitual en cualquier cocina, se ha convertido en una herramienta inesperada para quienes buscan evitar la localización de dispositivos robados.

El método no es nuevo, pero su uso en robos de móviles ha llamado la atención de las autoridades. El principio detrás de esta técnica se basa en la física: el papel de aluminio, al envolver completamente un teléfono, actúa como una jaula de Faraday rudimentaria. Así, bloquea o reduce de forma significativa la entrada y salida de ondas electromagnéticas, impidiendo que el móvil reciba señal de red, GPS, WiFi o Bluetooth.

Cómo funciona el bloqueo

El aluminio es un excelente conductor y, al cubrir el dispositivo, crea una barrera que aísla el interior de las señales externas. Según explica Hervé Lambert, gerente global de Operaciones de Consumo de Panda Security, este efecto puede dejar el móvil prácticamente incomunicado. El teléfono no solo pierde cobertura, sino que tampoco puede ser rastreado en tiempo real, lo que complica la labor de recuperación tras un robo.

La jaula de Faraday, bautizada así en honor al científico británico Michael Faraday, es un concepto conocido desde el siglo XIX. Su aplicación con papel de aluminio resulta especialmente atractiva para los ladrones: es barato, ligero y fácil de conseguir. Sin embargo, la efectividad depende de que el envoltorio sea completo y sin fisuras.

Limitaciones y riesgos

El uso de papel de aluminio no garantiza un aislamiento total. Si la cobertura no es perfecta, algunas señales pueden filtrarse, sobre todo en zonas con buena recepción. Además, las órdenes enviadas por el propietario —como bloquear el terminal o borrar los datos— pueden ejecutarse en cuanto el móvil recupere la conexión, ya sea al retirar el envoltorio o por un fallo en el blindaje.

En la práctica, esta técnica solo retrasa la localización y da tiempo a los delincuentes para mover o revender el dispositivo. Pero también puede jugar en su contra: si el móvil vuelve a conectarse sin que el ladrón lo advierta, puede ser rastreado y recuperado por las autoridades.

Qué hacer tras un robo

Ante el robo de un móvil, la recomendación principal es denunciar el hecho ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, aportando el número IMEI del dispositivo. Este código único suele encontrarse en la caja original, la factura o el área personal de la operadora. Es fundamental solicitar a la compañía telefónica el bloqueo de la tarjeta SIM o eSIM para evitar usos fraudulentos.

En Android, la función Localizador permite intentar ubicar el teléfono, marcarlo como perdido, bloquearlo o borrar sus datos a distancia. En iPhone, Apple aconseja activar el modo Perdido y no eliminar el dispositivo de la aplicación Buscar, ya que esto desactiva el bloqueo de activación y facilita su desbloqueo y reventa.

Contexto y prevención

El uso de técnicas como la jaula de Faraday casera refleja la adaptación constante de los métodos delictivos a la tecnología. Aunque el papel de aluminio puede dificultar el rastreo inmediato, no elimina la posibilidad de recuperación si se actúa con rapidez y se siguen los pasos recomendados. La colaboración entre usuarios, operadoras y fuerzas de seguridad sigue siendo clave para combatir el robo de móviles en eventos multitudinarios y espacios públicos.

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