Guardar las llaves del coche en el microondas se ha popularizado como medida contra robos por retransmisión. Sin embargo, expertos advierten de los riesgos y recomiendan alternativas más seguras para proteger vehículos con sistema keyless.
Colocar las llaves del coche dentro del microondas al llegar a casa se ha convertido en una práctica cada vez más extendida entre conductores preocupados por la seguridad de sus vehículos. El objetivo es claro: evitar que los ladrones capten la señal de los mandos con apertura y arranque sin llave, una tecnología conocida como keyless que, aunque cómoda, ha abierto la puerta a nuevos métodos de robo.
El funcionamiento de este truco se basa en la estructura metálica del microondas, que actúa como una jaula de Faraday improvisada. Al cerrar el electrodoméstico —sin encenderlo—, se pretende bloquear las ondas electromagnéticas que emite el mando, impidiendo que la señal llegue al exterior y pueda ser interceptada. Sin embargo, la eficacia de este método no está garantizada: depende del estado del microondas, de su cierre y de la frecuencia concreta de la llave. Por eso, no se considera una solución infalible.
El riesgo de los sistemas keyless
Los vehículos equipados con acceso sin llave son especialmente vulnerables al llamado ataque por retransmisión o relay attack. En este tipo de robo, los delincuentes utilizan dos dispositivos: uno capta la señal de la llave desde las inmediaciones de la vivienda y otro la transmite junto al coche. Así, el vehículo interpreta que el mando está cerca, permitiendo abrir puertas y arrancar el motor sin forzar cerraduras ni romper cristales.
Según datos del club automovilístico alemán ADAC, solo un 15% de los más de 800 modelos probados con tecnología keyless resistieron este tipo de ataque. La Dirección General de Tráfico (DGT) también ha alertado sobre la facilidad con la que estos sistemas pueden ser vulnerados, situándolos entre los principales objetivos de los ladrones de coches conectados.
¿Es seguro usar el microondas?
Más allá de la efectividad limitada, guardar el mando dentro del microondas implica un riesgo doméstico real. Si alguien enciende el aparato sin recordar que las llaves están dentro, los componentes metálicos y electrónicos del mando pueden provocar chispas, dañar el electrodoméstico o incluso causar un incendio. Fabricantes como Bosch advierten expresamente sobre el peligro de introducir objetos metálicos en el microondas, aunque esté apagado la mayor parte del tiempo.
Alternativas más seguras
Frente a este remedio casero, existen soluciones diseñadas específicamente para bloquear la señal de las llaves keyless. Las fundas y cajas Faraday, fabricadas con materiales que aíslan las ondas, ofrecen una protección más fiable. Es recomendable comprobar periódicamente su eficacia y proteger tanto la llave principal como la de repuesto.
Otras medidas útiles incluyen guardar las llaves lejos de puertas y ventanas, desactivar la señal inalámbrica si el modelo lo permite y recurrir a bloqueos físicos para el volante. Algunos mandos modernos incorporan un modo reposo que deja de emitir señal tras un periodo de inactividad, y los sistemas con tecnología UWB (Ultra Wide Band) permiten una detección más precisa de la distancia entre la llave y el coche, dificultando los ataques por retransmisión.
Contexto y recomendaciones
El auge de los robos por retransmisión ha obligado a fabricantes y usuarios a replantear la seguridad de los sistemas keyless. Aunque el truco del microondas puede parecer una solución rápida, sus limitaciones y riesgos lo convierten en una opción poco recomendable frente a alternativas específicas y probadas. La protección de los vehículos modernos requiere una combinación de tecnología adecuada y hábitos de precaución en el día a día.