Las autoridades no renovaron el contrato de alimentación: las cigüeñas desaparecen en Alcalá de Henares. En Alcalá de Henares, las cigüeñas se han quedado sin su principal fuente de alimento debido al vencimiento del contrato de suministro. La población de aves ya había disminuido tras el brote de gripe aviar. Las autoridades no logran acordar el financiamiento.
En Alcalá de Henares se ha generado una situación crítica con la población de cigüeñas: las aves urbanas se han quedado sin su principal fuente de alimento después de que el contrato para el mantenimiento del punto municipal de alimentación expiró hace casi un mes. Según los ecologistas locales, desde hace más de 20 días las cigüeñas se ven obligadas a buscar alimento en la naturaleza, lo que ha dificultado drásticamente su supervivencia durante el periodo de reproducción.
Los problemas para las cigüeñas empezaron ya en diciembre, cuando un brote de gripe aviar en la región provocó la muerte de casi un tercio de las parejas registradas. En primavera, una de las parejas más antiguas perdió su nido en la torre del reloj municipal: por decisión del ayuntamiento, la estructura fue desmontada debido al riesgo de derrumbe, a pesar de que había huevos en el nido. Ahora a estas dificultades se suma la escasez de alimento: la ciudad no renovó el contrato de suministro y las aves se han quedado sin apoyo en el periodo más vulnerable.
Anteriormente, las cigüeñas se alimentaban durante décadas en el vertedero municipal, donde encontraban insectos, pequeños roedores y restos de comida. Tras el cierre del vertedero a finales de 2019, se creó para ellas un punto especial de alimentación: allí se entregaban a diario hasta 40 kilos de pollitos congelados. Sin embargo, tras la finalización del contrato, esta medida se suspendió y las aves volvieron a depender de los limitados recursos naturales.
La cuestión sobre el futuro del punto de alimentación se convirtió en el tema principal en la última sesión del consejo municipal. Representantes de la oposición propusieron que el ayuntamiento asuma la financiación si la Mancomunidad del Este no puede garantizar la continuidad del servicio. Las autoridades de Alcalá de Henares insisten en que la responsabilidad recae en la Mancomunidad del Este, actualmente presidida por el alcalde de Loeches. A pesar de haberse aprobado una financiación temporal de 5.000 euros por tres meses, la alimentación aún no se ha reanudado.
Los ecologistas advierten: si en los próximos días no se restablece el suministro de alimento, decenas de polluelos estarán en peligro, lo que podría provocar una reducción adicional de la población. Según sus estimaciones, actualmente en la ciudad quedan unos 80 cigüeñinos, y su supervivencia depende directamente de la rápida actuación de las autoridades.
La situación con los nidos también sigue siendo tensa. Tras el desmantelamiento del nido en el ayuntamiento, las cigüeñas intentaron reconstruirlo en el mismo lugar, pero sin éxito. Ya han ocurrido casos similares: las aves regresaban y construían nuevos nidos incluso sobre estructuras colocadas para ahuyentarlas. El ayuntamiento justifica el desmantelamiento por la necesidad de garantizar la seguridad de personas y edificios, citando informes de expertos y la coordinación con las autoridades regionales de protección de la naturaleza. Los huevos del nido fueron trasladados a un centro especializado para su incubación y posterior liberación de los polluelos en la naturaleza.
Alcalá de Henares es conocida históricamente como la ciudad de las cigüeñas: estas aves se asientan aquí desde el siglo XVII, y algunos nidos se consideran más antiguos que muchos edificios de la ciudad. Sin embargo, la reducción de su base alimentaria y la intervención en la anidación ya han provocado una notable disminución de su número. Problemas similares se registran en otras regiones de España, donde las cigüeñas desaparecen poco a poco de las ciudades.
Para referencia: las cigüeñas en España tradicionalmente anidan en los tejados de iglesias y edificios históricos, y su presencia se considera símbolo de suerte y prosperidad. En los últimos años, la población de estas aves en el país está disminuyendo debido a la urbanización, la reducción de sus áreas de alimentación natural y los cambios en la gestión de residuos. La intervención en la anidación está regulada por leyes regionales y nacionales, y cualquier trabajo con los nidos requiere la autorización de las autoridades de conservación de la naturaleza.