La visita de Moreno a Los Pedroches genera malestar por ignorar los problemas de agua. El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno, volvió a Los Pedroches para fotografiarse con la nueva “mascota” —una vaca llamada Blanca—. Los vecinos recordaron que llevan un año sin agua potable y acusaron a las autoridades de indiferencia.
En Los Pedroches, una de las mayores zonas agrícolas de Córdoba, la visita electoral del presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha desatado una ola de críticas entre los vecinos. El jefe del gobierno regional, que en anteriores ocasiones había utilizado la imagen de la vaca Fadi como símbolo de su campaña, esta vez se fotografió con su nieta, de nombre Blanca. Sin embargo, para muchos habitantes este gesto recordó que, en el periodo más difícil para la comarca —cuando en 2023 la sequía dejó sin agua potable a la población durante más de un año— las autoridades ignoraron las necesidades reales de la gente.
Moreno, que llegó a la finca El Cruce acompañado por alcaldes locales del Partido Popular, no pudo repetir la foto tradicional con Fadi: el animal, convertido en su «talismán» durante las elecciones de 2018 y 2022, falleció recientemente. En su lugar, el presidente posó junto a Blanca, subrayando la continuidad y la esperanza de éxito. Durante la visita, volvió a abordar la cuestión del apoyo al sector agrario, destacando el papel de las mujeres rurales y la necesidad de renovar el sector. Sin embargo, los vecinos de Los Pedroches percibieron esta visita como un intento de desviar la atención de problemas aún sin resolver.
Especial irritación causó el hecho de que, durante el periodo en que los habitantes de la región se veían obligados a hacer cola cada día para conseguir agua de los camiones cisterna, Morono no se acercara a apoyar a la población. Representantes de la plataforma ciudadana Unidos por el Agua recordaron que las administraciones de distintos niveles —desde el Gobierno de Andalucía hasta el Ministerio para la Transición Ecológica— se echaban la responsabilidad unas a otras, y el problema solo se resolvió gracias a las lluvias. Según los activistas, para muchos vecinos quedó claro que el interés por la región solo aparece en vísperas electorales.
Durante su intervención en la finca, el presidente volvió a referirse a la cuestión de las infraestructuras, acusando al gobierno central de falta de inversiones y pidiendo que no se “asfixie” la economía de Los Pedroches. En ese momento, un gato negro cruzó el terreno de la finca, lo que no pasó desapercibido en medio de conversaciones sobre supersticiones y símbolos. Morono bromeó diciendo que el animal cambió de rumbo, interpretándolo como una buena señal para su campaña.
La situación en Los Pedroches refleja un conflicto más amplio entre los intereses agrarios, los problemas de infraestructuras y las prioridades políticas en Andalucía. Al igual que en otras regiones, donde los desafíos medioambientales y las consecuencias de incidentes impactan en la opinión pública, las campañas electorales se convierten en una oportunidad para debatir problemas reales. Por ejemplo, en Huelva, los acontecimientos recientes también han generado disputas entre vecinos y autoridades, lo que se analiza con detalle en el reportaje sobre el equilibrio entre el agro y la protección de la naturaleza — más sobre la situación en Huelva.
Para referencia: Los Pedroches es uno de los mayores productores de leche y carne en Andalucía, con una población de unas 80.000 personas. En los últimos años, la región se ha enfrentado repetidamente a las consecuencias de la sequía y la escasez de agua, lo que ha aumentado la tensión social y ha convertido los asuntos de infraestructura en un tema clave de la agenda electoral.